Apr 29, 2017

Este número de la Revista Controversia busca analizar ¿Cuáles son los retos de la educación intercultural frente al contexto de post-acuerdo? ¿Qué tipo de procesos pedagógicos interculturales se puede desarrollar en el reconocimiento de los derechos de los grupos campesinos, étnicos, de víctimas y excombatientes en la nueva geografía nacional?

 Esta articulación de la educación con enfoque intercultural con el contexto actual nacional permite problematizar y complejizar el lugar que ocupará la formación frente a la construcción de otras narrativas del conflicto y la paz territorial.

 Los ejes temáticos para este número son:

 El papel de la escuela en la comprensión del conflicto y la construcción de paz que implica situar a la educación desde una mirada crítica y propositiva frente a la firma de los Acuerdos de La Habana y en clave del lugar que ocuparán en la escuela niños, niñas, jóvenes y adolescentes víctimas y excombatientes. Esto significaría repensar cuáles son los retos de la educación en el contexto de post-acuerdo.

  • El reconocimiento de los derechos de los grupos étnicos, de víctimas y excombatientes en la nueva geografía del conflicto y la paz territorial que significa construir una mirada diferenciada en el reconocimiento de la etnicidad, el género y la raza. A su vez implica comprender los impactos de los modelos de desarrollo que se han construido y proyectado para la región Caribe.
  • Las memorias del territorio, pedagogías de la memoria y su lugar de incidencia en la escuela que nos interpelan en los ejercicios de la memoria histórica, las pedagogías de la memoria y la paz, y la construcción de nuevas narrativas contextualizadas para las diversas regiones, especialmente la Caribe.
  • Educación rural y derechos del campesinado que busca situar la reflexión sobre la tensión entre los procesos educativos que se vienen adelantando en las ruralidades colombianas y la construcción de la política pública en educación rural.

 Editora invitada: Jenny Paola Ortiz Fonseca, CINEP

 

Fechas

Apertura: 17 de abril.

Cierre: 2 de junio.

Publicación: diciembre 2017.

Según cifras del censo general del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE) en 2005 el 25% de la población colombiana –11,2 millones– y el 62% de los municipios del país –692– son considerados rurales. Aunque son muchas las cifras en las que se evidencia la inequidad entre la población rural y la urbana, preocupa el tema de la educación. Un informe del Ministerio de Educación Nacional de 2013 demuestra que de cada 100 estudiantes que ingresan al sistema educativo en la zona rural, 48 culminan la educación media, mientras que en las áreas urbanas lo hacen 82 estudiantes.

Frente a este panorama, que ha sido constante desde hace décadas, diversas organizaciones, instituciones y maestros han creado procesos educativos con un enfoque diferencial que permiten cerrar las brechas en acceso, permanencia, calidad y, sobre todo, pertinencia  de la educación que reciben las comunidades rurales del país.

Colombia es un país con una gran diversidad. A lo largo del territorio confluyen diferentes culturas que tienen sus propias formas de entender, ver y vivir su realidad. Dadas estas condiciones, no es coherente tener un solo modelo educativo para la niñez y la juventud de todo el país.

“La misma educación que se le da a los niños y jóvenes, los hace querer salir del campo para vivir en la ciudad, porque enseña que la ciudad es progreso y bienestar y que en el campo está la ignorancia, la pobreza y el atraso”, afirma Jorge Iván Marín, educador de zonas rurales de Antioquia. El mismo Marín manifiesta que existe en el país un  sistema educativo que habla de ruralidad pero no marca mayores diferencias entre la pedagogía y la didáctica que emplea en el contexto urbano y el rural.

 

De ahí que sea importante que el sistema educativo reconozca la cultura propia de los pobladores rurales y busque mecanismos para responder a sus necesidades porque, tal como lo señala Ariel Rueda, de la Asociación campesina de Antioquia, “la educación que nos están llevando a nosotros los campesinos no es acorde a las necesidades del campo porque las personas que imparten esta educación desconocen las realidades del campo”.

  Instalación de la mesa

Como resultado de las negociaciones con la guerrilla de las Farc, quedó estipulado en el acuerdo final, en su punto 3.2.2.2., la creación del Plan Especial de Educación Rural. En este se dan los lineamientos generales de la política pública que reformará la educación que reciben los habitantes rurales del país.

Para reglamentar este punto del acuerdo, 72 organizaciones e instituciones dedicadas a la educación y al desarrollo del sector rural han designado a sus representantes a la Mesa Nacional de Educación Rural, que en los próximos meses discutirán con el Ministerio de Educación Nacional el texto que será incluido en el Plan Marco de Implementación de los Acuerdos. Esta mesa fue instalada formalmente el pasado 9 de febrero en las instalaciones del Cinep/PPP con la presencia y representación de las organizaciones.

Estas organizaciones, instituciones, maestros y líderes de base coinciden en afirmar que parte de la enorme brecha de inequidad y la desigualdad en oportunidades y garantías que viven las poblaciones rurales del país son causa del sistema educativo que no está diseñado con enfoque diferenciado para las personas que viven y trabajan en el campo. Por eso han venido debatiendo las necesidades que tienen los pobladores rurales en los congresos Nacionales de Educación Rural, de donde salen las propuestas que se llevarán al Ministerio para su discusión.

Una de las propuestas es lograr que la educación que reciban los habitantes del campo no se reduzca a la básica, sino que la educación técnica, tecnológica e incluso la profesional tengan su espacio dentro del Plan nacional de educación. Tal como lo expresa Beatriz López, de la Corporación para la Investigación y el Desarrollo, “la educación como motor del desarrollo debe llegar a los campesinos en todos sus niveles. Es un reto que la educación superior llegue al campo y aún más, que los campesinos se queden y con esos conocimientos aporte al desarrollo integral de la ruralidad”.  

 

Otras propuestas en las que trabaja la mesa nacional están relacionadas con la adaptación de modelos educativos de diferentes culturas, contenidos pertinentes para cada región, infraestructura adecuada para la enseñanza, calidad educativa, permanencia,  educación en ciudadanía, desarrollo del campo y construcción de paz desde las regiones.

Durante los primeros meses del 2017 el Ministerio de Educación  deberá presentar los lineamientos de la política pública de educación rural para que pase al Departamento Nacional de Planeación y al Ministerio del Posconflicto para construir el Plan Marco de Implementación de los Acuerdos, en el que se articulan las políticas que cada ministerio está construyendo a partir de lo acordado en La Habana. Una vez aprobadas, se asignarán presupuestos y se iniciará la implementación.  

 

Miguel Angel Martínez
Equipo de Comunicaciones

Estudiantes de bachillerato, de universidades y servidores públicos de Barrancabermeja tuvieron la oportunidad de reflexionar y compartir su experiencia entorno a los temas de  integridad,  transparencia y sentido de lo público.

Acciones concretas en lo cotidiano, fue la principal propuesta a la que llegaron los tres grupos poblacionales en el encuentro final del proyecto Rutas metodológicas innovadoras para la promoción de la cultura de la integridad, la transparencia, y el sentido de lo público, el 10 de noviembre, luego de 6 meses de participación en los talleres.

Alex Pinilla, estudiante del Colegio Ciudadela Educativa Magdalena Medio, explicó que este proceso de aprendizaje le ha permitido entender mejor el funcionamiento de lo público y del gobierno, por lo que ahora entiende que la corrupción es una problemática mucho más compleja que no se resolverá sólo con el señalamiento a los corruptos.

  

 Buscando incentivar una cultura de la legalidad activa, solidaria y respetuosa de los valores, la ética y el sentido de lo público; investigadores del proyecto participación ciudadana del CINEP/PPP diseñaron herramientas pedagógicas que permitieran el desarrollo de las temáticas de acuerdo al grupo poblacional. Con los estudiantes de los colegios, por ejemplo, se pensaron actividades que implicaban su creatividad más que espacios para el discurso: a través de algunas dinámicas generaron confianza para incentivar la participación en los talleres y el aprendizaje desde su propia experiencia de vida cotidiana.

Durante el evento final, Mónica Rueda, asesora de la secretaría de transparencia, destacó que “esta es la primera vez que se le pregunta a la población y ellos participan en la construcción de la ruta metodológica”. Los talleres realizados son un primer momento para crear una estructura para la promoción de la cultura de la integridad y la legalidad dentro de la política anticorrupción.

“Eso de ser transparente es una actividad muy compleja, a veces el mismo contexto en el que te desenvuelves hace que pienses de una manera pero termines actuando de otra”, reflexionó Ingrid Rondón, docente del programa de Administración de empresas de la Universidad Cooperativa de Colombia (UCC) sede Barrancabermeja. Por ello, Rondón resaltó la importancia de generar conciencia en los estudiantes sobre sus acciones como profesionales, fuera de la academia, y la incidencia que pueden tener en lo público.

 

 Karen Hussmann, directora del proyecto ACTUE – Colombia Colombia (Anticorrupción y transparencia de la Unión Europea para Colombia), explicó en el evento de cierre que la corrupción es un fenómeno mundial y que para combatirla son necesarias acciones para que haya “muchos ojos, pocas manos” sobre lo público. ACTUE – Colombia es un proyecto en el marco del apoyo de la Unión europea a la Secretaría de Transparencia, mediante un acuerdo de cooperación delegada con la FIIAPP (Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas).

Por esta línea, hay acciones que buscan mejorar los procesos de los servidores públicos desde las instituciones estatales. Luis Fernando Gómez, personero delegado para el derecho de petición, servicios públicos y participación ciudadana; habló sobre “el pacto por la función administrativa” que se está realizando desde la personería para la atención oportuna de los derechos de petición de los ciudadanos.

  

 Al finalizar el evento, los participantes compartieron dos composiciones fotográficas que hicieron en su último taller, el 9 de noviembre, con el objetivo de retratar una acción de transformación creada por cada grupo. Los estudiantes de colegio pensaron en Súper Transparente como una figura que los ciudadanos debemos defender, los estudiantes universitarios y los servidores públicos pensaron en la evolución de la conciencia.

 

Gisselle Martín Chocontá
Equipo de comunicaciones

 

Creatividad cotidiana y motivar indagación del pasado sin olvidar el aquí y el ahora: elementos  hacer memoria

La construcción de memoria se está trabajando en los colegios de Bogotá incluso antes del posacuerdo. Las experiencias se presentaron en el Foro Pedagogías para la re-significación de la vida. Memoria y reparación en la escuela, el 24 de noviembre, convocado por la Secretaria de Educación Distrital y el CINEP/PPP.

Jorge Aponte, docente Universidad Pedagógica Nacional (UPN), ha trabajado el tema de la genealogía de la enseñanza y explicó en su intervención que, desde el proyecto que realizan, la memoria puede ser una posibilidad de transición para superar el conflicto. Desde hace dos años la UPN trabaja con sus estudiantes en la línea de investigación de los estudios de la memoria, que generalmente se ha desarrollado en países que han vivido conflictos complejos.

Dentro de sus pedagogías, Aponte afirmó que no se puede obligar a aprender, por lo que no resulta útil imponer una serie de contenidos prediseñados. Insistió en que es necesario producir las condiciones para despertar en los estudiantes el deseo, la curiosidad y el afecto de indagar el pasado y comprenderlo desde su presente.

A partir de este proyecto, proponen un enfoque pedagógico de enseñanza desde la historia reciente. Han realizado trabajos donde vinculan el pasado y el presente, y Aponte destacó como experiencia exitosa invitar a las aulas a personas que trabajan temas políticos y de DD.HH. para hacer más comprensibles los temas.

Laura Rodríguez, investigadora del CINEP/PPP, presentó la estrategia pedagógica “La travesía de la luz” que se ha implementado con niños, niñas y adolescentes (NNA) víctimas del conflicto armado, en instituciones educativas distritales. Por medio de la creatividad cotidiana, con actividades artísticas de las que participan, se busca fortalecer en los NNA la capacidad de apropiación de su historia de vida. El trabajo se realizó con colegios de las localidades de Suba, Bosa, Ciudad Bolívar, San Cristóbal y Usme; lugares donde se concentran la mayoría de las 30.000 personas víctimas que viven en la capital.

Al finalizar el evento, surgieron dudas sobre el papel de los docentes víctimas del conflicto y las posibilidades de desarrollar sus proyectos de memoria. Además, se propuso multiplicar las estrategias creativas de “La travesía de la luz” para aplicarlas en otros colegios.

 

Para compartir experiencias de propuestas alternativas de diferentes instituciones, el proyecto Caja de Herramientas III se sumó a los eventos de la Semana Internacional de las Educaciones Alternativas (SEA).

Desde CINEP/PPP se dio a conocer el material construido en las anteriores fases del proyecto se buscaba, además, la vinculación de los participantes a los talleres del ciclo de formación que se desarrollará en octubre próximo sobre los manuales y módulos “Ciudadanía y convivencia”.  Los días 25 y 26 de agosto se presentó la aplicación editorial Ciudadanía y Convivencia (disponible en Google Play y App Store) a los asistentes del Foro Feria en la Plaza de los artesanos.

Por otro lado, en la vereda La Unión de la localidad de Sumapaz, se realizó la jornada colaborativa donde los encargados de las experiencias locales hicieron un reconocimiento del territorio rural a los demás participantes. Posteriormente, en el colegio Juan Cruz de Varela se desarrollaron círculos de diálogo con invitados de Ecuador, Brasil, así como estudiantes y maestros de diferentes localidades de Bogotá.

Algunas instituciones educativas de Sumapaz fueron partícipes de este proceso de construcción del material, aportando una visión clave para la aplicación de los materiales que se planea en el contexto rural de la localidad como lo reflexiona Evelyn Camargo, investigadora del CINEP/PPP. Desde un enfoque de educación alternativa, es indispensable un espacio donde los niños y jóvenes aprendan teniendo en cuenta sus saberes previos y el contexto en el que habitan.

Finalmente, Camargo destaca las dudas de los docentes de instituciones distritales sobre cómo construir educción alternativa desde la institucionalidad. Esto motivado por las resistencias que han tenido que enfrentar en sus lugares de trabajo, dados los cambios que generan los proyectos que han liderado con los estudiantes de los colegios públicos bogotanos.

 

Gisselle Martín Chocontá
Oficina comunicaciones