Nov 24, 2017

La comunidad Wayuu está ubicada en la península de La Guajira al norte de Colombia y al noroeste de Venezuela en el estado de Zulia, sobre el mar Caribe. Los wayuu son el pueblo indígena más numeroso de los dos países. Representan el 48% en La Guajira y el 11% en el Estado Zulia.
Según la colectividad Fuerza de Mujeres Wayuu, este pueblo indígena se considera a sí mismo como binacional, entendiendo este último concepto como “la libre movilidad por los territorios ancestrales”.


No obstante, los históricos problemas económicos, sociales y diplomáticos propios de la frontera con Venezuela han afectado a la comunidad, pues además de restringir su circulación por el territorio, han provocado el desabastecimiento de agua y alimentos.


Así mismo, se presenta un cuestionamiento respecto al establecimiento de los límites territoriales entendidos como frontera, pues tTanto para los wayuu como para diferentes pueblos indígenas de Colombia es problemático el establecimiento de los límites territoriales entendidos como frontera, pues para ellos las fronteras están más relacionadas con su arraigo cultural que con decisiones políticas.

No obstante, los históricos problemas económicos, sociales y diplomáticos de la frontera con Venezuela han afectado a la comunidad, pues además de restringir su circulación por el territorio, han provocado el desabastecimiento de agua y alimentos.


Por tal razón, en esta última entrega de la serie ¿Qué pasa en las fronteras de Colombia? Municipios al límite nos preguntamos cuál el punto de vista de las comunidades indígenas que habitan en frontera, cómo su binacionalidad es tenida en cuenta desde la política pública y por qué se hace necesario que como ciudadanía rescatemos la visión étnica de los territorios, sabiendo que nuestra Constitución Política es incluyente y reconoce, así sea en el papel, la diversidad de nuestros pueblos.

 Invitados:

  • Monseñor Héctor Salah Zuleta, diócesis de Riohacha 
  • Remedios Uriana, indígena Wayuu.
  • Liliana Munera, investigadora del CINEP/Programa por la Paz   

“Para vivir en paz, la racionalidad colectiva es más rentable que la racionalidad individual, porque evita que el pez grande termine por comerse a todos los peces chicos”, afirmó Alejandro Angulo S.J., mientras hablaba de los desafíos para la reconciliación en el país durante la cátedra Martín Baró realizada en la Universidad Javeriana el pasado 21 de octubre.

En su reflexión, Angulo explicó acciones que considera necesarias para recobrar la confianza entre los colombianos, proceso fundamental para la reconciliación. La primera de ellas se refiere a entender que el otro es esencial para la vida de cada ciudadano, por lo que propone la educación cívica para transformar el egoísmo o la racionalidad individual en prácticas más justas y con equidad.

Marcela Gallego, del Programa de Formación a Lideresas Afectivas en Medellín, narró en su intervención la experiencia de la comunidad con la que trabaja a través de la  conformación de grupos de apoyo, espacios de encuentro que sirven para la reconstrucción de lazos y fortalecimiento de la colectividad. Gloria Zapata, lideresa de los grupos de apoyo cuenta como a través de su propia vivencia genera vínculos con las personas participantes. “Como víctima me es posible acompañar a otras víctimas”, afirmó.

Por su parte, los actores armados que se desmovilizarán deben reconocer todas las barbaridades que cometieron y deben ganarse la confianza de los ciudadanos, de acuerdo con Angulo. Además, explicó que existen niveles de confianza que se escalarán en el largo plazo: primero, el respeto a la vida donde “yo no te mato, tu no me matas”; luego, el nivel donde existe una interacción “hacemos un negocio juntos, tú pones parte y yo pongo parte”; y por último, la colaboración sin necesidad de negociaciones explícitas que se organiza conjuntamente por un objetivo que favorezca al país.

En un nivel más amplio, Angulo indicó que se debe adquirir la noción de espacio público. “Hay que construir el mecanismo de la gobernanza: la capacidad de los ciudadanos de crear instituciones que cuiden ese espacio y de organizar a los grupos ciudadanos que les exigen rendición de cuentas a los cuidadores. Así se previene la impunidad”.

Este ejercicio cobra realidad con las Lideresas Afectivas, pues de acuerdo con Gallego se potencian las habilidades de las mujeres víctimas para que se conviertan en ciudadanas activas que aportan al bienestar de su comunidad.

Acercar las visiones políticas polarizadas es otra de las acciones para recuperar la confianza, pues “planteamos las propias opiniones en términos de amigo-enemigo y adoptando una mentalidad intolerante lo que  genera continuamente enfrentamientos a muerte” explicó Angulo.

Las anteriores acciones enuncian pasos importantes con las que la ciudadanía puede contribuir a la reconciliación. La confianza entre ciudadanos, la construcción colectiva de la sociedad, la apropiación del espacio público y el reconocimiento de las visiones políticas opuestas a la propia son claves para que los acuerdos que se firmen en La Habana operen en la realidad colombiana y se logre su continuidad en el tiempo.

 
Gisselle Martín Chocontá
Equipo de comunicaciones

En el marco de la VII Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales (CLACSO), “Transformaciones democráticas, Justicia Social y procesos de paz”, el 11 de noviembre se abrirá en Medellín este espacio de reflexión sobre la movilización de los sectores rurales y las comunidades étnicas del país. El encuentro se realizará en Plaza Mayor, Comisión 6.

En América Latina y el Caribe, y en general en el mundo contemporáneo, los movimientos sociales no solo reclaman mejores condiciones de vida sino derechos ciudadanos como la igualdad y la libertad junto al respeto por la diferencia. En tiempos recientes se destacan aquellos movimientos por la defensa de tierras y territorios amenazados de ser despojados por la influencia capitalista en el agro y, en especial, por el extractivismo de todo tipo.

En estas circunstancias, los territorios se convierten, por un lado, en escenarios de disputa entre diversos actores que tienen intereses sobre éstos; por otro, en espacios de construcción de la autonomía de comunidades indígenas, afrodescendientes y un creciente número de grupos campesinos. La consagración internacional de derechos étnicos y campesinos alimentan estos procesos de resistencia a nivel nacional, regional y local.

Estas luchas también propician escenarios donde se articulan los sectores rurales con movimientos subalternos e intelectuales urbanos, lo que cuestiona la separación que se hace entre campo y ciudad. Por último, la movilización y la unidad sirven para contener las formas de violencia y represión que se ejerce especialmente contra los actores rurales.

En este contexto, surgen dudas como ¿cuáles son las dinámicas continentales y/o nacionales de extractivismo y despojo de tierras y territorios?, ¿cómo se resiste a estas dinámicas desde la movilización y la construcción de unidad?, ¿qué derechos y nuevas formas de ciudadanía reclaman movimientos campesinos, indígenas y afrodescendientes? Y en casos como el colombiano, ¿qué significaría el posconflicto para cada sector social?

 

Cronograma del evento

08:00 – 10:00 a.m. Mesa 1. Tendencias continentales de despojo de tierras y territorios. Luchas de resistencias sociales y construcción de la unidad de los movimientos sociales.

Invitados internacionales: 

  • Arturo Escobar (Universidad de Carolina del Norte / Colombia)
  • Bernardo Mançano Fernandes (USPI – Universidade Estadual de São Paulo, Brasil)
  • Carlos Rodríguez (UAM - Universidad Autónoma Metropolitana de Xochimilco, México)
  • Pilar Lizárraga (Comunidad de Estudios JAINA, Bolivia)

Modera: Mauricio Archila (CINEP/PPP, Colombia) 

10:00 – 10:15 a.m. Descanso. 

10:15 – 12.30 m. Mesa 2. Diálogo y conversatorio sobre las luchas, dinámicas, resistencias y propuestas de los movimientos campesinos, indígenas y afrodescendientes al extractivismo, el capital y su modelo de desarrollo. 

Representantes de organizaciones campesinas, indígenas y afro-descendientes de Colombia del ámbito nacional y regional: 

  • Isabel Zuleta (Ríos Vivos - Movimiento por la Defensa de los Territorios y Afectados por Represas)
  • Carlos Páez / Martha Peña Duque (Asociación Tierra y Paz Urabá / IPC)
  • Aida Suárez (OIA – Organización Indígena de Antioquia)
  • Cesar Jerez (ANZORC – Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina)
  • José Ángel Palomeque (ASCOBA - Asociación de Consejos Comunitarios y Organizaciones del Bajo Atrato)

Modera: Diego Herrera Duque (IPC, Colombia).

 

Inscripciones 

 

Organizan y convocan:

 

 

La frontera andina colombo venezolana alberga pueblos hermanos que han aprendido a vivir en medio de la adversidad y las crisis diplomáticas. Villa del Rosario, municipio ubicado en el área metropolitana de Cúcuta y en la frontera con Venezuela, da cuenta de la realidad que colombianos y venezolanos deben afrontar al ser habitantes de una región compartida, olvidada, pero con una identidad propia.

Según un informe de la Universidad de Pamplona, el 66.73 % de las familias rosarienses presentan necesidades básicas insatisfechas y el 93 % de la población pertenece al estrato 1 y 2. Esto, entre otras cosas, trae como consecuencia la informalidad como actividad económica y el ejercicio del contrabando, generando impactos en las economías de la frontera, en la seguridad y en las relaciones bilaterales.

Sumado a lo anterior, vale la pena preguntarse por las políticas fronterizas y el manejo de la diplomacia en los dos países, pues las decisiones arbitrarias que un su momento han tomado los gobiernos colombiano y venezolano han afectado el tejido social de la región, desarraigando comunidades, desplazando a ciudadanos de sus casas y desarticulando relaciones de hermandad y familiares que se han forjado al pasar de los años en los habitante a lado y lado de la frontera.

En esta segunda entrega de la serie ¿Qué pasa en las fronteras de Colombia? Municipios al límite queremos analizar qué tan efectivos han sido los planteamientos de las políticas fronterizas para resolver los problemas de la zona, cómo las decisiones políticas particulares han afectado a la población y de qué manera podemos recuperar el sentido de humanidad en una región en donde las familias han sido separadas y vulneradas solo por el hecho de vivir en una frontera geográfica.

Invitados:

Audios paisaje sonoro:

- "Nos sacaron como perros, solo por no tener cédula colombiana" testimonio de los ciudadanos deportados, NTN24 - https://www.youtube.com/watch?v=h5wpaXXYWBE 

- Fronteras al límite: Colombia / Venezuela RTVE Régimen de España - https://www.youtube.com/watch?v=TSisBt-2URQ 

- Familias separadas por la frontera, Oriente noticias - https://www.youtube.com/watch?v=kbOArkqcIi8 

- Música llanera solo éxitos edición N°6 puro joropo - https://www.youtube.com/watch?v=vyda_NiDHkc 

- Nicolás Maduro orden cierre de la fronteras por 72 horas, TeleSUR tv - https://www.youtube.com/watch?v=umu4tucabmA 

El próximo 25 de octubre Colombia elegirá a los hombres y mujeres que gobernaran en las regiones durante el periodo 2016-2020, 4 años cruciales para continuar fortaleciendo el camino de la paz e iniciar procesos de pos conflicto.

Por tal razón, el papel de la ciudadanía es fundamental, pues, en su calidad de constituyentes, los colombianos marcarán con su voto el futuro del país y serán los protagonistas de una época histórica que ya está cambiando el rumbo de la nación.

En la primera vuelta de las elecciones presidenciales del año 2014 hubo 60 % de abstinencia electoral y para enero de ese año, la Misión de Observación Electoral advirtió “irregularidades en la inscripción de cédulas en 200 municipios del país.”

Algunos ciudadanos le han puesto a su voto un precio monetario o material y también se ha llegado a creer, en el ejercicio de la democracia, que los elegidos están por encima de quienes eligen, provocando dinámicas de paternalismo y administraciones autoritarias. Pero la coyuntura que vive Colombia exige más que nunca una ciudadanía con criterio, cuya acción y veeduría trascienda el día de las elecciones y se convierta en una cultura para fortalecer la política de paz.

En este nuevo Rompecabezas queremos analizar cuál es la importancia que los ciudadanos le están dando a su voto, sobre todo después de la firma del acuerdo sobre justicia transicional entre el gobierno y las FARC. 

Invitados:

  

 Audios paisaje sonoro:

- Nación Simpson - Canal Fox https://www.youtube.com/watch?v=8B4E70f9r38 

- La loca política - Elecciones Bogotá https://www.youtube.com/watch?v=IsfnEQVTVW0

- Resumen del caso: Senador Eduardo Merlano https://www.youtube.com/watch?v=gzutVlTI_-Y 

- Jaime Garzón, Godofredo https://www.youtube.com/watch?v=J1u85Svn1Cs 

- Mente libre hacia la unidad - Coherencia Latina https://www.youtube.com/watch?v=dRN_7jLOObk 

- Políticos corruptos de Antioquia https://www.youtube.com/watch?v=OxurrQS9ODE  

- Funcionario colombiano arenga a favor del paramilitarismo - TeleSUR tv https://www.youtube.com/watch?v=xo0HuP57wFw&spfreload=10