Jun 20, 2018

Culminó el proceso de formación en Ciudadanía y Convivencia con docentes de colegios públicos de Bogotá. Durante el último encuentro realizado el pasado 4 de noviembre los participantes asumieron su rol como facilitadores en ciudadanía y convivencia realizando ejercicios colectivos propios.

Los docentes facilitadores crearon, por grupos, ejercicios a partir de la metodología del arte como Activismo Social y fueron desarrollados pensando en los demás docentes participantes. Una de las actividades se enfocó en los sentidos, buscando despertar un sentimiento de colectividad por medio de la música: desde el inicio los docentes participantes tenían los ojos vendados y, mientras se reproducían las canciones que hablaban de la vida en sociedad, los docentes facilitadores incitaban el movimiento de los primeros, guiándolos para que bailaran o se tomaran de las manos con sus compañeros. A través del acercamiento corporal crearon vínculos de confianza, que son indispensables para pasar de un pensamiento individual a sentirse parte de un colectivo.

A su vez, docentes de la Institución Educativa Distrital Canadá expusieron sus iniciativas encaminadas al sentido de pertenencia por la ciudad y al cuidado del medio ambiente. En la primera de ellas, la profesora Claudia Martínez contó cómo los estudiantes no se sentían parte de la capital -aunque habitan en Ciudad Bolívar- y los recorridos por el Centro Histórico para que los alumnos reconocieran espacios públicos como suyos. En la segunda, los estudiantes de cursos menores del mismo colegio realizaron un video basado en la serie infantil “De Homo cunsumus a Homo responsabilus”, iniciativa liderada por la profesora Evelyn Beltrán.

Al finalizar el encuentro se realizó un acto simbólico  donde los docentes entran a ser parte de la Red de Facilitadores en Ciudadanía y Convivencia  comprometiéndose a aplicar en sus aulas el material aprendido. Al firmar el pacto, se comprometieron a fomentar lazos de solidaridad y promover una ciudadanía incluyente que participe activa y conscientemente en la toma de decisiones sobre su entorno.

La tercera y última fase del proyecto Caja de Herramientas, trazó como objetivo la apropiación de los manuales de las áreas temáticas de Derechos humanos y Paz y, Participación social y política. Luego de cuatro sesiones de talleres, realizados durante el segundo semestre de 2015, 216 docentes han participado de la formación y han apropiado el material para aplicarlo en sus labores pedagógicas con los estudiantes, que cursan grados entre octavo y once. Asimismo, se vincularon durante el proceso 108 instituciones educativas de las diferentes localidades del Distrito Capital al proyecto.

En Colombia la participación es constitutiva del ejercicio de la democracia. Este derecho vincula a la ciudadanía con las decisiones que los afectan y con la vida económica, política, administrativa y cultural. Además la hace parte de la conformación, ejercicio y control del poder político.

Según la Procuraduría General de la Nación es justamente este último asunto, el control social el escenario que mayor evolución ha tenido en lo que respecta con el derecho a la participación. Esto se le atribuyen no solo a la creación de múltiples mecanismos legales con los cuales se puede ejercer control social sobre las instituciones públicas y la gestión de los recursos;  sino a las distintas iniciativas ciudadanas que desde su legitima preocupación por los asuntos públicos han adelantado acciones de control social que profundizan el sentido de la democracia.

Esta es la primera entrega de una serie de programas que dedicaremos a reflexionar sobre la cultura de la integridad, la transparencia y el sentido de lo público. Queremos contribuir con la construcción de un ejercicio público transparente y una ciudadanía comprometida; además de fortalecer la confianza de los ciudadanos en el Estado y en la democracia para que podamos dar prioridad a los asuntos públicos y transformar así la relación con el entorno social al que, como colombianos, estamos llamados a pertenecer.

Cuáles son los mecanismos de control social y de qué forma se convierten en la expresión viva de la democracia, qué retos existen para ejercer control social y cuáles son las alternativas para enfrentarlos, cómo motivar a la ciudadanía para que participen activamente a través del control social y qué experiencias o iniciativas ciudadanas y estatales son ejemplo de ello serán algunos de los asuntos a tratar en el programa. 

Invitados:

 

El pasado 30 de septiembre, el libro Poder y Violencia en Colombia, escrito por Fernán González, fue declarado fuera de concurso en la categoría Ciencias Sociales y Humanas en los Premios Nacionales de Ciencias y Solidaridad (2015) de la Fundación Alejandro Ángel Escobar.

A propósito de este premio, el CINEP/ Programa por la Paz otorgó un reconocimiento a Fernán por su invaluable trabajo y dedicación a lo largo de su vida; sus aportes investigativos y de reflexión contribuyen a la discusión en el arduo camino para hacer de Colombia un país en paz.

Como parte de este homenaje, el CINEP/PPP presenta la siguiente línea de tiempo que recoge algunos de los momentos de la vida de uno de los investigadores más importantes del país.

Colombia es el segundo país más biodiverso del mundo. Ocupa el primer lugar en biodiversidad de aves y orquídeas, y es el hogar de especies fascinantes, como la rana dorada, el vertebrado más venenoso del mundo, y el mono titi cabeciblanco, los cuales habitan solo en nuestro país.

A pesar de esta innegable riqueza natural, nuestros animales, plantas y ecosistemas están en riesgo. Se estima que 40 mamíferos, 55 anfibios y 68 tipos de aves se encuentran en peligro crítico o en estado de vulnerabilidad. Según el Informe de Biodiversidad realizado por el Instituto Humboldt en el 2014, “La mayor amenaza para la diversidad a nivel de especies es la pérdida de hábitat generalmente relacionada con la expansión de las fronteras agrícola y ganadera", situación que afecta al 85 % de las especies.

Este mismo informe también revela que “si se mantiene la tendencia actual, a 2030 se perdería un 12 % adicional de los bosques remanentes, principalmente en la región andina y en las zonas del piedemonte", alcanzando de esta manera una deforestación del 27 %.

Ante este panorama, en Rompecabezas nos preguntamos ¿cómo asimila el país esta biodiversidad?, ¿qué se está proponiendo desde la política pública para proteger los ecosistemas y la vida que en ellos habita?, ¿de qué manera se ha empoderado la ciudadanía para proteger la fauna y flora?

 Invitados:

Las luchas y el dolor de las personas victimizadas por el Estado y el paramilitarismo son analizadas desde la academia por Diana Gómez, antropóloga e historiadora, en su tesis doctoral “De vientre, amor y sangre” que expuso el pasado 20 de octubre. Ésta fue la primera presentación del ciclo de discusiones Transiciones en disputa. Pensando la paz entre teoría y práctica.

El trabajo de Gómez se centra en comprender la realidad de las víctimas en dos perspectivas: desde la transformación del dolor en capacidad de lucha y desde los afectos que se manifiestan en los cuerpos de quienes sufren la pérdida de sus seres queridos. Además, define su investigación como participativa y autoetnográfica, pues su padre, Jaime Gómez, fue desaparecido y asesinado cuando trabajaba como asesor de Piedad Córdoba.

“Los muertos tienen agencia” dice Gómez, integrante del movimiento Hijos e Hijas por la Memoria y contra la Impunidad, mientras planteaba la influencia de esos seres queridos en la continuidad de los procesos de lucha que motivan la conformación de colectivos en los que participan las personas victimizadas. En estos espacios se reconfiguran las relaciones de quienes los integran “son entendidos como familia, donde encuentran solidaridad y compañía”, asegura.

Paralelamente, Gómez explicó que existen unas cartografías del cuerpo, unos métodos que usa para que las víctimas puedan representar gráficamente las emociones de sus duelos desde las sensaciones en su cuerpo. Es así como, en uno de los ejercicios, un participante manifestó en un brazo (del dibujo que representaba su cuerpo) la esperanza y en el otro la venganza.

Para Gómez, las emociones de las víctimas  se han movilizado políticamente y “no hay paz posible si no reconocemos el gran poder del afecto”. Las víctimas le dieron características políticas a sus lazos de afectos al llevarlos a la esfera pública. “Hemos emergido del dolor… el amor por ellos [sus seres queridos asesinados] nos ha hecho luchar” expresó en su intervención Gloria Gómez, coordinadora de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (Asfaddes).

La antropóloga Gómez indicó que en este punto las víctimas actúan políticamente, dándoles un rol que va más allá de los testimonios que generalmente son registrados por la academia.  “Buscamos que la academia se acerque a la realidad y sobre todo a la sensibilidad de las víctimas” explicó la coordinadora de Asfaddes.

Esta primera presentación es parte de una serie de trabajos y discusiones elaborados por integrantes de Hijos e Hijas por la Memoria y contra la Impunidad alrededor de la paz, los sujetos victimizados y la justicia transicional. La segunda presentación, Justicia transicional  y neoliberalismo: debates para la construcción de paz,  se realizará en la Pontificia Universidad Javeriana el 3 de noviembre.

 
Gisselle Martín Chocontá
Equipo de comunicaciones