Buscando brindar herramientas a líderes sociales, pobladores urbanos y rurales para enfrentar el periodo de pos-acuerdo, los días 17 y 18  de septiembre en San José del Guaviare se realizó el foro: “Derechos Humanos y construcción de paz: retos para el posacuerdo en el Guaviare”.

El evento congregó a 100 personas de veredas y corregimientos del departamento, quienes junto a expertos académicos discutieron los cuatro puntos acordados en La Habana: participación política, política de desarrollo agrario, víctimas y cultivos de uso ilícito.

Las reflexiones sobre la participación política se dieron alrededor de la importancia de la política local y la falta de consulta de las instituciones a las comunidades para construir políticas nacionales. Los asistentes consideran que existe un desconocimiento de los mecanismos democráticos de participación ciudadana y no tienen claridad del funcionamiento del Estado Colombiano, por ello, se propuso abrir espacios de formación para aprender las herramientas que les permitan ejercer sus derechos para contribuir en la política.

En un segundo grupo que discutió el punto de política de desarrollo agrario, se propuso una articulación de las organizaciones por medio de una figura departamental, además, expresaron su voluntad para cambiar formas de producción que sean más amigables con el medio ambiente.  En la plenaria final, donde se compartieron las conclusiones de cada taller, hablaron del desconocimiento del proceso de paz de las comunidades de base, la inexistencia de un banco de tierras y la dificultad en la legalización de los predios como falencias para afrontar el posacuerdo.

Por su parte, el punto de víctimas fue desarrollado por el grupo respectivo con una metodología particular. Los participantes a este taller proyectaron el departamento diez años en el futuro. Esperan diversificar los productos agrícolas y exportarlos al exterior, así como mejorar la calidad de vida de los habitantes, sin embargo, son conscientes de las dificultades que se pueden presentar por el dominio de los territorios en el posacuerdo.

En cuanto al tema de cultivos de uso ilícito los campesinos se mostraron dispuestos a erradicar los cultivos con la garantía de generar proyectos productivos sostenibles rentables y el mejoramiento de las vías para el transporte de los productos. Por su parte los indígenas tienen una visión ancestral de la hoja de coca y proponen aprovechar su uso para comercializar legalmente productos que beneficien la salud.

Para Maria Clara Torres, investigadora y candidata a PhD en Historia de la Universidad Estatal de Nueva York en Stony Brook , “Todo proyecto de desarrollo alternativo está condenado al fracaso mientras haya fumigación y erradicación forzada”, aseguró Torres, cuando explicaba la importancia de unas políticas públicas que ofrezcan un cambio integral y las experiencias positivas de países que permiten cultivos de coca legales para productos no relacionados con la cocaína. Esta discusión tomó más tiempo en la plenaria, dado que este acuerdo es trascendental para el desarrollo de la región y los agricultores lo entienden como una posibilidad para mejorar sus condiciones de vida de manera efectiva.

Gisselle Martín Chocontá
Equipo de comunicaciones

 

Retos para el posacuerdo en San José del Guaviare

La música tradicional colombiana nace de la mezcla de los ritmos europeos, africanos, indígenas y populares, y contempla un sin número de ritmos según las regiones y procesos históricos de nuestro país. Su carga cultural es invaluable y hoy muchas comunidades aún se mantienen fieles a sus prácticas musicales.

Acorde al Plan Nacional de Música para la Convivencia del Ministerio de Cultura, se han creado Escuelas de Música Tradicional, “en las que, como punto de partida, se reconocen las Músicas Tradicionales regionales como una práctica musical colectiva de gran arraigo en Colombia”. A 2014, 878 municipios crearon legalmente sus escuelas municipales y más del 82 % de ellas funcionaba de manera continua.

A pesar de estos avances, factores como la falta de garantías para intérpretes de música tradicional, la exclusión de este tipo de música en los programas académicos de universidades y conservatorios, y la sobrevaloración folclórica de estos ritmos musicales afectan su conservación.

En este Rompecabezas queremos preguntarnos cómo se está desarrollando la música tradicional en nuestro país, qué medidas se proponen desde la política pública para fomentarla y cómo puede la música tradicional contribuir a la construcción de relato de nación.

Invitados:

 

Audios paisaje sonoro: 

- Garzón y Collazos, Los guaduales - https://www.youtube.com/watch?v=6XKqO02gzUU 

- Prende la vela, Totó la Momposina - https://www.youtube.com/watch?v=KSUMweu0xm0 

- Hugo Blanco y su conjunto, moliendo café - https://www.youtube.com/watch?v=bKSRegDHjbo 

- Pueblito viejo, Jose A. Morales - https://www.youtube.com/watch?v=BTvU23PQVpg 

- Silva y Villalba, campesina santandereana - https://www.youtube.com/watch?v=9Vzfonluo-U 

- Video musical, la pollera colora - https://www.youtube.com/watch?v=GdktZJ-Qijk 

- Celebra la música, Ministerio de Cultura - https://www.youtube.com/watch?v=BuFglAHeFIo 

- MinCultura le está cumpliendo al país en patrimonio inmaterial https://www.youtube.com/watch?v=naUKwVjdRJ4 

- Niños y música de cuerda tradicional, Ministerio de Cultura - https://www.youtube.com/watch?v=YavKugQa-jA 

- Colombia se transforma a través de la música, Ministerio de Cultura - https://www.youtube.com/watch?v=QYgtEXNUl5A 

En los últimos 20 años, Colombia ha ampliado la cobertura del servicio de acueducto  pues en la actualidad las zonas urbanas cuentan con un 90 % de cobertura, aproximadamente, y en los territorios rurales dicho servicio incrementó del 41 al 72 %.  

El acceso equitativo al servicio de acueducto y alcantarillado incide significativamente en la calidad de vida de los ciudadanos. En el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), por ejemplo, se encuentran las variables “sin acceso a fuente de agua mejorada” e “inadecuada eliminación de excretas” dentro de la dimensión de servicios públicos y se sabe que el consumo y uso de agua no potable puede generar enfermedades en la población, especialmente, en los niños menores de 5 años.  

Si bien Colombia ha realizados esfuerzos para garantizar estos servicios, aún existen muchos retos y obstáculos por resolver. Según un informe de la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico “todavía se observa un rezago en las áreas rurales. Se requiere avanzar no sólo en el aumento de las coberturas, sino en garantizar los servicios con calidad y continuidad”.

Por tal razón, en Rompecabezas nos preguntamos: ¿Cuál es el estado real de los acueductos en el país? ¿Cómo se está trabajando desde la institucionalidad para mejorar y garantizar este servicio? ¿Qué tipo de iniciativas han surgido desde la sociedad civil para resolver la falta de acceso a los servicios de agua potable, acueducto y alcantarillado? 

Invitados:

 

En la cordillera de los Andes y en la Sierra Nevada de Santa Marta se encuentra el 99 % de los páramos del mundo y Colombia cuenta con el 60 % del total de estos ecosistemas. El páramo de Sumapaz, por ejemplo, es el más extenso del planeta y el 1.6 % del territorio nacional corresponde a zonas de páramo. 

A pesar de su importancia y riqueza natural, los páramos en Colombia se encuentran amenazados por la minería, los impactos del cambio climático y la actividad agrícola y ganadera. Las políticas públicas a nivel nacional parecen no ser suficientes para mitigar los impactos de la extracción minera en estos ecosistemas y todavía no se ha definido qué hacer con las familias campesinas  que encuentran allí su sustento.

Según declaraciones de la Directora del Instituto Alexander Von Humboldt, Brigitte Baptiste, “La situación es delicada en la medida en que hay muchos conflictos de uso y la necesidad de resolverlos implica negociar e invertir dinero en acuerdos con las comunidades o con las personas que están haciendo actividades económicas”.

En este Rompecabezas queremos conocer cuál es el escenario político, social y medioambiental de los páramos en Colombia, qué tipo de medidas se están llevando a cabo para proteger estos ecosistemas y cuál es la posición de los ciudadanos frente a la preservación y apropiación de estas fuentes de agua y de vida.

Invitados:

Nominados de cinco categorías fueron reconocidos por Diakonia. La defensa de los derechos humanos es una labor necesaria para exigir la verdad y lograr la paz.

El CINEP/PPP celebra la conmemoración del Día Nacional de los Derechos Humanos e invita a las comunidades, ciudadanos y líderes sociales a seguir a apostando por una sociedad justa, sostenible y en paz.

Hoy se llevó a cabo la última versión del Premio Nacional a la Defensa de los Derechos Humanos en Colombia en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación. Este galardón, otorgado por Diakonia Suecia en el marco del Día Nacional de los Derechos Humanos, premia a los defensores y defensoras de DD. HH. del país por su labor constante y destacada en pro de las comunidades.

El premio cuenta con cinco categorías: defensor/a del año, proceso colectivo de base, proceso colectivo de ONG, toda una vida personas y toda una vida organizaciones. Los ganadores de este año fueron Francia Elena Márquez, Mujeres Caminando por la Verdad, Corporación Social para la Asesoría y Capacitación Comunitaria (COS-PAC), Fabiola Lalinde y el Consejo Comunitario Mayor de la Asociación Campesina Integral del Atrato (COCOMACIA), respectivamente.

Durante la ceremonia de premiación, Luz Helena Galeano, miembro de la colectividad Mujeres Caminando por la Verdad, constató que, a pesar de este reconocimiento la lucha por los Derechos Humanos es constante y puede significar un camino hacia la paz: “Hoy seguimos exigiendo que se esclarezcan los hechos, que se cuente la verdad sobre el conflicto social y armado del país y que el Estado reconozca su responsabilidad. Este camino [defensa de los DD. HH.] también es una apuesta por la paz, una paz que promueva la reconciliación nacional sin olvido y con garantías de no repetición”.

El padre Javier Giraldo, S.J., miembro del equipo del Banco de Derechos Humanos y Violencia Política del CINEP/Programa por la Paz, fue mencionado por la COS-PAC en su discurso, a quien destacaron como un hombre que “ha creído en los menos favorecidos y en las organizaciones que surgieron del desplazamiento forzado, de sobrevivientes de masacres y de desaparición forzada. Él ha apostado todo por visibilizar dichas experiencias”.

Maria Alejandra Navarrete
Oficina comunicaciones