Aug 18, 2017

En el Diálogos Cinep/PPP del pasado 3 de mayo, el tema principal fue la justicia en los casos de líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en Colombia. A propósito de los veinte años del asesinato de Mario Calderón, Elsa Alvarado y Carlos Alvarado, Cinep/PPP comienza este mes de rememoración con el tema de los mecanismos de justicia para resolver los casos de líderes y defensores asesinados, que han aumentado en los últimos meses.

Este diálogo tuvo como invitados a Gustavo Gallón, abogado de la Comisión Colombiana de Juristas; Luz Marina Monzón, abogada de víctimas ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos; Camilo Borrero, profesor de la Universidad Nacional y compañero de Mario Calderón y Javier Giraldo, jesuita e investigador del banco de datos de Derechos Humanos y Violencia Política del Cinep/PPP. La moderación estuvo a cargo de Alejandro Angulo, jesuita e investigador del Cinep/PPP.

Giraldo S.J, haciendo alusión a la violencia política que ha causado tantas muertes y despojos en nuestro país, dijo que "vamos cada vez descubriendo que vivimos en una sociedad diseñada por los victimarios". Otra de las ideas con más fuerza de este diálogo fue la propuesta que hizo Alejandro Angulo S.J. desde su moderación: "que esta memoria no sea una memoria triste, sino que sea una memoria creativa" haciendo un llamado a la diversidad de formas que tenemos los colombianos para exigir justicia.

Por su parte, Luz Marina Monzón, abogada de víctimas, se refirió al asesinato de líderes y defensores como un ataque a la visibilización de las desigualdades, de las injusticias y de los abusos, y reforzó que "detrás de los asesinatos de los defensores de Derechos Humanos está el interés de seguir imponiendo un modelo económico y político".

Gustavo Gallón, de la Comisión Colombiana de Juristas, resaltó que a pesar de las dificultades que se han presentado con el proceso de paz, el avance por la construcción de la paz es muy superior a lo que tenía el país hace veinte años. Además, recordó a los investigadores del Cinep asesinados: "si Mario y Elsa estuvieran presentes, nos dirían que hay que seguir adelante, y eso es lo que ha hecho la comunidad de Derechos Humanos".

A propósito de este asesinato, Camilo Borrero recordó los veinte años de impunidad de este crimen, y la responsabilidad que aún tiene el estado con su familia y con la sociedad para esclarecerlo, pues aún no se ha dado con los autores intelectuales. A pesar de ello, Borrero afirmó que: "con todo en contra, pero con el espíritu a favor, tenemos la posibilidad de que la impunidad quede atrás, porque lo que está en juego no es un ajuste con el pasado, sino lo que queremos para el futuro, por eso es nuestro deber participar ahora".

Al concluir este diálogo, varios de los invitados coincidieron que la sociedad tiene un compromiso enorme para construir la paz en este momento. Y el estado la responsabilidad de no permitir que la impunidad siga siendo un común denominador en los casos de líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados. Con este evento, el Cinep/Programa por la Paz da apertura al mes de conmemoración de los 20 años del asesinato de Mario Calderón, Elsa y Carlos Alvarado.

Asista al próximo evento: De la comunicación, la paz y la construcción de opinión pública. Una reflexión a propósito del legado de Elsa Alvarado

 Vea aquí la transmisión del evento:

 

Laura Inés Contreras Vásquez

Equipo de comunicaciones

 

El Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política de Cinep/Programa por la Paz presentó a la opinión pública su informe anual de 2016, el cual se tituló El paramilitarismo sí existe.  

El Cinep/Programa por la Paz y el Banco de Derechos Humanos y Violencia Política ven con preocupación el incremento de las amenazas y asesinatos por parte de grupos paramilitares en contra de líderes sociales, campesinos y organizaciones de derechos humanos.El análisis de los últimos 8 números de la revista Noche y Niebla  deja ver una disminución global de las violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario. Sin embargo, aumentan los casos de violencia por razones políticas”, afirmó Alejandro Angulo, S.J. 

Durante la presentación del informe se atribuyeron 550 victimizaciones a grupos paramilitares y 833 a actores armados no identificados, por lo que se puede afirmar que se trata de violencia política. "Preocupa el incremento de las amenazas y asesinatos por parte de grupos paramilitares en contra de líderes sociales", señaló Luis Guillermo Guerrero Guevara, director de Cinep/Programa por la Paz.

Otro de los datos que llamó la atención de los investigadores del Banco de Datos es que las violaciones a los derechos humanos por parte de la Policía Nacional, especialmente del ESMAD, son muy similares a las de los paramilitares: 548 victimizaciones durante el 2016.

PRESUNTOS RESPONSABLES

A

B

C

D

E

F

G

H

Total

PARAMILITARES

395

7

9

 

83

44

12

 

550

POLICÍA NACIONAL

58

 

 

196

17

256

12

9

548

EJÉRCITO NACIONAL

44

 

 

30

8

6

 

1

89

ARMADA NACIONAL

10

 

 

5

1

4

1

 

21

INPEC

4

 

 

 

5

5

4

2

20

FISCALÍA GENERAL

5

 

 

5

 

 

 

 

10

CTI

 

 

 

6

 

 

 

 

6

FUERZA PÚBLICA

 

 

 

3

 

 

 

 

3

GAULA

 

 

 

 

1

1

 

 

2

FUERZA AÉREA

 

 

 

 

1

 

 

 

1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A AMENAZA; B ATENTADO; C DESAPARICIÓN; D DETENCIÓN ARBITRARIA; E EJECUCIÓN EXTRAJUDICIAL;  F HERIDO; G TORTURA; H VIOLENCIA SEXUAL

Fuente: Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política, Cinep/PPP.

El caso regional que se presentó en esta ocasión fue el del Magdalena Medio, por lo que se contó con la colaboración de Santiago Camargo, del Observatorio de Paz Integral del Magdalena Medio (OPI). Según Camargo “entre 1985 y 2016 se han presentado 477.019 hechos victimizantes, de los cuales el 80% son atribuidos a grupos paramilitares”.

 A pesar de las inversiones, tanto del sector privado como estatal, en la región siguen ocurriendo altos índices de violaciones a los derechos humanos. Entre los años 2014 y 2016 se presentaron 439 agresiones en los 31 municipios que cubre el observatorio. Adicionalmente, el observatorio denuncia la presencia de más de 20 grupos paramilitares en la zona.

El padre Javier Giraldo S.J. hizo un llamado  frente a esta problemática al decir que “no se puede seguir negando la existencia ni el accionar de los grupos paramilitares en Colombia”. Por su parte, Alejandro Angulo S.J. cuestionó la capacidad de la justicia para investigar los crímenes contra campesinos y líderes sociales, en el escenario del posconflicto.

Para más información sobre los casos registrados por el Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política el entre julio y diciembre de 2016, consultar la revista Noche y Niebla edición No. 54

Lea el informe completo aquí.

La violencia que se ha presentado en los últimos meses contra líderes sociales y defensores de derechos humanos en Colombia es preocupante. Según el último informe de Somos Defensores, durante 2016 fueron asesinados 80 defensores de DD.HH. y otros 49 fueron víctimas de atentados contra su vida.

Según la Fiscalía, ya se están investigando 74 asesinatos reportados por la ONU entre 2016 y 2017.  Hasta el momento, no tienen evidencia de ninguna organización detrás de las muertes y se han efectuado cuatro condenas, se ha capturado a 56 personas por 17 de los homicidios y hay 73 personas vinculadas a las investigaciones.  Hablamos con Gustavo Gallón, fundador de la Comisión Colombiana de Juristas y  uno de los invitados al próximo Diálogos Cinep/PPP que se realizará el 3 de mayo a las 5:30 p.m.

¿Qué significado tiene la indiferencia de la sociedad en los casos de líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en nuestro país?

Gustavo Gallón: Yo no estoy tan convencido de la impunidad social. La hay en algunos sectores, por supuesto, más que en otros.  En el caso de Mario, Elsa y Carlos, yo creo que conmovió mucho a diversos sectores, y lo sigue haciendo, no todo lo que uno quisiera, pero en diversos escenarios en donde se ha conocido el hecho, ha impactado fuertemente. Y yo creo que, gracias a que no hay un nivel total de impunidad social, tengo la esperanza de que avancemos hacia una reducción de esta.

No es gratuito que en el acuerdo de paz se haya creado el Sistema Integral de Verdad Justicia y Reparación, orientado a hacer justicia, orientado a desarrollar los mecanismos de justicia relacionados con este tipo de crímenes.

¿Cuál es el rol de la ciudadanía frente a lo que está sucediendo hoy con el tema de líderes asesinados?

G.G: Es muy grave y puede echar a perder  el proceso. Es decir, podemos seguir en las mismas con un acuerdo de paz muy valioso, pero mientras no se enfrente decididamente el paramilitarismo, eso va a seguir ocurriendo. Lo que hay que hacer es exigir, que haya una política seria contra el paramilitarismo, y el acuerdo da herramientas para eso.

El acuerdo prevé la creación de una Comisión Nacional de Garantías de Seguridad para enfrentar el paramilitarismo. Su objetivo es diseñar una política contra el paramilitarismo y supervisar su cumplimiento, y para eso tiene quince atribuciones, la posibilidad de revisar hojas de vida de militares, la posibilidad de dar pautas en materia de inteligencia, pedir informes a las autoridades acerca de qué están haciendo, etc. Todo eso hace parte de mecanismos muy bien pensados, pero  falta la voluntad, falta decisión, capacidad de superar la pesadez del estado para actuar, seguramente porque hay negligencia, seguramente porque hay complicidad por parte de algunos sectores.

Creo que se ha reducido el nivel de complicidad. Es decir hace diez o veinte años era más generalizada. En este momento, tengo la impresión de que no es generalizada, hay sectores del estado, especialmente los de seguridad, que no están con el paramilitarismo. Mientras que hace 20 años no tengo la duda de que la gran mayoría estaban metidas en ello.  Pero la tarea es difícil. Creo que hay que fomentar la acción ciudadana, el reclamo por parte de las organizaciones sociales  de derechos humanos y de derechos de víctimas. Que afecta a las víctimas, pero también a  la sociedad en su conjunto, porque no podrá avanzar.

A propósito de los 20 años del asesinato de Mario Calderón, Elsa Alvarado y Carlos Alvarado, en el próximo Diálogos Cinep/PPP discutiremos sobre la justicia en los casos de líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados.

Invitados:

  • Camilo Borrero, Universidad Nacional.
  • Gustavo Gallón, Comisión Colombiana de Juristas.
  • Luz Marina Monzón, abogada.
  • Javier Giraldo, S.J. Banco de datos de DD.HH del Cinep/Programa por la Paz.

Moderador:  Alejandro Angulo, S.J.  Banco de datos de DD.HH del Cinep/Programa por la Paz.

Día: 3 de mayo

Hora: 5:30 p.m -  7:30 p.m

Lugar: Carrera 5 N° 33 B 02

Entrada Libre

Inscríbase en: http://bit.ly/2qpDMN7

Laura Inés Contreras Vásquez

Equipo de comunicaciones



Los amigos de la guerra están buscando nuevos escenarios para defender su riqueza y acrecentarla. Las potencias mundiales muestran sus garras desafiantes y buscan multiplicar aliados para reforzar sus causas. El ataque con misiles ordenado por el presidente Trump contra Siria ha generado una tensión negativa en el mundo. Para entender este difícil contexto es necesario remitirse al largo conflicto del medio Oriente o conflicto árabe, y que pasa por dos grandes asuntos: las diferencias religiosas y culturales entre musulmanes, judíos y cristianos, y, en segundo lugar, los intereses de las potencias mundiales por los territorios que contienen los recursos energéticos, especialmente el petróleo.

El pretexto que ha reavivado esta tensión mundial es la guerra civil en Siria, entre rebeldes y simpatizantes de Bachar Al Asad, un dictador, hijo de otro dictador, y que ha puesto en juego la debilitada y aparente paz mundial, lo que puede derivar en una guerra de grandes proporciones, difícil de controlar por organizaciones mediadoras como la ONU, pues ella ha perdido por completo el liderazgo para generar acuerdos útiles y efectivos entre los países miembros. En consecuencia hoy estamos en manos de líderes mediáticos, mesiánicos, impulsivos, incoherentes, gestores corruptos de grandes fortunas económicas personales y poco preparados para dirigir un Estado y generar relaciones internacionales tolerantes, respetuosas e inteligentes. Tanto Trump, como Putin presidente de Rusia y Kim Jong-un, mandatario de Corea del Norte, son fieles representantes de este tipo de supuestos estadistas. De ellos, cualquier salida se puede esperar, pero lo más crítico es que organismos como la Unión Europea, la OTAN, lo mismo que muchos países con intereses, como Israel y hasta nuestro gobierno colombiano, los han respaldado, porque saben que están en juego muchos intereses económicos.

No hay duda, se vienen años difíciles y lo más angustioso es que no abundan líderes ni instituciones mundiales que promuevan espacios de reconciliación, hoy todos quieren defender a todo costo sus dominios económicos, hacer un desarrollo sin gente, unas sociedades empobrecidas y sobrantes, peor que esclavos; y una dinámica cada vez mayor de crecimiento de riquezas en pocas manos. En el Mensaje de Cuaresma de este año el Papa Francisco nos recuerda: “El apóstol Pablo dice que la codicia es la raíz de todos los males. Esta es la causa principal de la corrupción y fuente de envidias, pleitos y recelos. El dinero puede llegar a dominarnos hasta convertirse en un ídolo tiránico. En lugar de ser un instrumento a nuestro servicio para hacer el bien y ejercer la solidaridad con los demás, el dinero puede someternos a una lógica egoísta que no deja lugar al amor e impide la paz”.

* Editorial presentada el domingo 2 de abril del 2017, en el programa radial de RCN “Notas humanas y divinas”.

Luis Guillermo Guerrero Guevara Director CINEP/Programa por la Paz

Comunicado público de la comisión nacional de diálogo para la construcción de la ley de garantias y promoción de la participación ciudadana y de los movimientos sociales y otras modificaciones normativas al gobierno nacional de Colombia, a la Csivi y a la comunidad.