Oct 17, 2017

El país se enfrenta a un momento decisivo en su historia, donde todos los esfuerzos por alcanzar y consolidar la paz son necesarios. El mensaje del Papa Francisco de reconciliación será un nuevo llamado al compromiso de todos los colombianos.

Artículo de Luis Guillermo Guerrero, director del Cinep/Programa Por la Paz, para la revista Revista Javeriana 

 
 

 

 

 

El Papa Francisco visitará Colombia durante la primera semana de septiembre de este año. Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena se alistan para recibirlo y Francisco quiere venir al encuentro de quienes viven en las ciudades y en los territorios rurales, viene al encuentro de la rica diversidad cultural de los pueblos que habitan el país. Se encontrará con todos y todas, sin distinción de raza, etnia, estrato social, creencia, diferencia de género, de generación o de condición ideológica o política.
 
Sin duda, el primer contenido de la visita de Francisco es la transformación de las violencias y conflictos para construir una reconciliación que tenga como base el reconocimiento y el respeto de las diferencias y, como horizonte, el fortalecimiento de la paz. En este mismo sentido, el lema de la visita: ‘Demos el primer paso’, es una llamada que invita a dejar atrás los tiempos de violencia para comenzar a construir un país mejor, según manifestó el presidente de la Conferencia Episcopal Luis Augusto Castro.
 
El Nuncio en Colombia, Arzobispo Ettore Ballestrero, destacó que el Papa tendrá como destino único nuestro país y que la duración de cuatro días es poco habitual en los viajes pontificios, lo que manifiesta la importancia que Francisco le atribuye al proceso de paz en Colombia. Pero sin duda el Papa se encontrará, el próximo septiembre, con un país que estará a ocho meses de una contienda electoral que se pronostica altamente polarizada, entre la aceptación o el rechazo a la aplicación del Acuerdo de La Habana y de los diálogos con el ELN, y una ciudadanía que ha mostrado indiferencia y desentendimiento de sus responsabilidades políticas.
 
Por eso, la visita de Francisco es clave para el momento que vive el país. Su mensaje evangélico de reconciliación, si lo queremos comprender y aprovechar, deberá generar un clima de profundo discernimiento espiritual, que nos ayude a transformar el odio, la violencia, la inequidad y la indiferencia, por la búsqueda de alternativas que nos hagan vivir procesos de perdón, solidaridad, equidad y justicia, para construir una sociedad en cuya base está el respeto y realización de los derechos humanos.

 
 

* Editorial presentada el domingo 19 de marzo del 2017, en el programa radial de RCN “Notas humanas y divinas”.

Luis Guillermo Guerrero Guevara
Director general Cinep/Programa por la Paz