Nov 24, 2017

El pasado miércoles 31 de mayo, se realizó el lanzamiento de la última edición de la revista Cien Días Vistos por Cinep/PPP. En diálogo con Ana María Restrepo, una de las autoras del artículo “Tres variaciones sobre la movilización social y la paz”, quisimos entender un poco más sobre la relevancia de la movilización social hoy, en tiempos de implementación de los acuerdos de paz.

 ¿Por qué es importante entender el tema de la movilización social en relación con los acuerdos de paz?

Ana María Restrepo: Esa es una pregunta que nos hemos estado haciendo mucho desde el equipo, porque claramente desde que comenzaron los procesos de negociación ha aumentado el número de protestas. Eso tiene que ver con que el proceso de negociación abre una oportunidad política para poner en lo público las demandas y las necesidades de las localidades, pero también porque se empieza a construir un discurso en el que todas las demandas sociales aportan a la paz.

Si hay más educación, si hay mejores vías, va haber paz. Eso tiene mucho sentido, porque por supuesto se van a disminuir los conflictos sociales si se resuelven las demandas que la gente tiene en sus territorios.

Por eso es importante entender la relación del movimiento social con los procesos de negociación. Lo que encontramos es que sí había otros sucesos, fenómenos y acciones que afectaban a la movilización social y que sí tenían que ver con los procesos de paz.

Para el caso del artículo de Cien Días son las movilizaciones convocadas por el uribismo; los foros de participación en los que se buscó construir unos lineamientos para un proyecto de ley de garantías a la protesta, la participación ciudadana y la movilización social; y las capturas a líderes sociales que se estaban presentando simultáneamente y que están enmarcadas en un proceso mucho más amplio de persecución a la protesta, de criminalización y de asesinato a líderes.

¿Cómo afecta la  criminalización de la protesta social  en la implementación de los acuerdos?

A.M.R: Sobre todo son preguntas también: ¿qué pasa si en el tránsito de la política por vía armada a la participación democrática la protesta, que es otra forma de participación política, se criminaliza? ¿Cómo eso puede desestimular esos tránsitos?

Pero por otro lado,  se puede desincentivar la protesta misma. Lo que empezamos a ver, es que cuando por los  medios de comunicación se afirma que son los actores armados que sacan a la gente a protestar, se están desconociendo los liderazgos sociales y la autonomía de las personas y sus capacidades para reconocer los problemas en sus territorios, construir soluciones alrededor de estos y ponerlos en un escenario público para sean reconocidos.

 ¿Cuáles son las razones por las cuales debemos leer el artículo de Cien Días?

Hay que leer este artículo por cuatro razones:

  1. Para saber qué pasó en los Foros de Participación Nacional y Regional, cuáles fueron los grandes temas de discusión que se vieron en esos foros territoriales y sectoriales.
  1. Para entender que la criminalización de la protesta no es una cosa nueva, pero sí estamos en un momento en el que hay unos discursos muy fuertes frente a la protesta, y nosotros en el artículo rastreamos desde el año 90 los precedentes de esa criminalización.
  1. Para ver que estas cuestiones del uribismo y la movilización social plantean un panorama paradójico, porque en el gobierno de Álvaro Uribe también se criminalizó y se judicializó a muchos líderes sociales.
  1. Para seguir pensando cuál es el sentido de la participación política en este contexto y las diversas formas en las que se presenta.

 

 

Laura Inés Contreras Vásquez

Equipo Comunicaciones

 

 

¿Sobre qué trata el artículo?

La idea del artículo es pensarse a Buenaventura como un escenario que presenta una serie de retos en el marco del posacuerdo. De manera particular intentando hacer una lectura crítica alrededor de lo que significan los acuerdos y la idea de paz que está detrás de ellos. Porque si bien hay un interés y los acuerdos son un escenario muy alentador para el país, también traen una serie de limitaciones que en el caso de un municipio que históricamente ha sido una zona periférica del país, vale la pena pensarse.

¿Cómo nace este artículo?

Yo vengo trabajando más o menos hace dos años en el municipio de Buenaventura, primero como producto de una investigación de la universidad y luego fue un interés personal que se fue fortaleciendo con el paso del tiempo y en el marco de esa investigación surgía la pregunta de cómo pensarse Buenaventura en una coyuntura como la actual.

¿Por qué la gente debería leer este artículo?

Creo que es importante no solo leer el artículo sino toda la revista, porque los últimos cien días en la coyuntura nacional han sido bastantes movidos, no solo por las amenazas y asesinatos a líderes y defensores de derechos humanos, sino también por la movilización social radicalizada y exacerbada que se ha visto. Es el ejemplo del paro en Chochó, el paro en Buenaventura e inclusive las movilizaciones del magisterio y de diversos sectores. Con relación a lo que presentan los medios, creo que hay una invisibilización respecto a la crisis estructural que vive Buenaventura que no solo es una manifestación esporádica, sino que es un acumulado de factores que vienen gestándose desde hace varios años y que demuestran no solo la falta de presencia institucional, sino la corrupción y la presencia de actores armados.

¿Cuáles son los puntos clave del artículo?

Yo creo que son tres. El primero es la dicotomía entre un concepto de paz totalizante y una apuesta por pensar la paz en plural, Las paces. El segundo es hacer énfasis en que si bien en el marco del conflicto armado hubo muchas víctimas, es importante destacar el papel de los actores y de las empresas privadas como un actor generador de violencia. Y el tercero serían los retos que representa la implementación de los acuerdos, sabiendo que el discurso en sí mismo tiene una plataforma de paz liberal que representa un imaginario de desarrollo que se implementará en cada uno de los municipios del país.

 
 
 
 
Miguel Martínez
Equipo de Comunicaciones

 

 

Comunicado público de la comisión nacional de diálogo para la construcción de la ley de garantias y promoción de la participación ciudadana y de los movimientos sociales y otras modificaciones normativas al gobierno nacional de Colombia, a la Csivi y a la comunidad.

 
 

 

 

En días pasados tuvimos conocimiento sobre un borrador elaborado por el Gobierno Nacional denominado proyecto de ley "Por el cual se adoptan disposiciones de Ordenamiento Social de la Propiedad y Tierras Rurales y se dictan otras disposiciones". Se nos ha informado que ese proyecto sería presentado para la discusión y concertación de la CSIVI y de su lectura nos ha surgido una enorme preocupación, ya que tanto el enfoque general de la iniciativa, como varios de sus contenidos particulares, desconocen abiertamente la Constitución Política de 1991, la jurisprudencia de la Corte Constitucional e incluso el propio contenido del Acuerdo de Paz de la Habana suscrito entre el Gobierno Nacional y las Farc-EP en noviembre de 2016