Corrupción, una reflexión más allá de la gestión de lo público Destacado

Cada año cientos de familias en Colombia sufren la desaparición forzada de un ser querido. Este delito no corresponde solo a un momento específico de nuestra historia, es una realidad latente y sistemática que continúa victimizando a nuestra sociedad.

Según el Registro Único de Víctimas, en lo corrido del 2015 se han registrado 1641 víctimas directas e indirectas de desaparición forzada en el marco del conflicto armado. Dentro de los victimarios se reconocen, principalmente, a grupos paramilitares y al mismo Estado Colombiano.

Este delito genera fuertes impactos psicosociales tanto para las víctimas, dentro de las cuales se incluye a los familiares de los desaparecidos, como para la sociedad entera. Según informe del Centro de Memoria Histórica, “la vida de las personas víctimas cambia drásticamente, su mundo emocional y relacional queda signado por un antes y un después de la desaparición forzada de su ser querido”.

Así mismo, este delito tiene un “efecto inmovilizador” para la sociedad, pues actúa como un mensaje de advertencia respecto al poder ilimitado del victimario y acalla expresiones parecidas a las que han representado las víctimas de este delito.

Puesto que nuestro país se está preparando para la paz y el pos conflicto, en Rompecabezas nos preguntamos ¿qué ha pasado con los desparecidos hasta la fecha y qué va a pasar cuando se firme el acuerdo de La Habana? ¿Cuáles son las herramientas legales y jurídicas con las que cuentan las víctimas para exigir justicia? ¿Cuál es papel que debe asumir la ciudadanía para luchar contra la impunidad y la indiferencia frente a este delito?

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Modificado por última vez en Jueves, 11 Febrero 2016 16:22