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La incidencia política: un reto para que América Latina se en-red-de

El Segundo Encuentro del Grupo de Homólogos de Incidencia de la Red de Centro Sociales de la CPAL se realizó del 25 al 27 de febrero en Colombia, en las instalaciones de Cinep/PPP. En su segunda edición, este encuentro buscó reflexionar sobre la incidencia política en el actual contexto latinoamericano, identificar oportunidades de acción para las distintas Redes de los Centros Sociales (RCS), y fomentar nuevas formas para seguir tejiendo en-red-dos.

La RCS está conformada por más de 40 organizaciones y tiene presencia en más de 14 países del continente. Es un espacio de encuentro, construcción, colaboración y articulación entre los Centros Sociales Jesuitas en América Latina y el Caribe. Sus programas y proyectos buscan identificar horizontes comunes, maximizando oportunidades y potencialidades a nivel local, nacional e internacional.

Una de las formas de organización y articulación que existe entre los Centros Sociales es el Grupo de Homólogos de Incidencia, integrado por directores y colaboradores de siete instituciones y organizaciones sociales que se reúnen periódicamente para dinamizar los propósitos comunes. Este año el Encuentro contó con la presencia, no sólo de los homólogos de incidencia, sino también de representantes de distintas plataformas de la Cpal provenientes de Bolivia, México, El Salvador, Venezuela, Paraguay, México, Colombia, y España.

Las diferentes visiones enriquecieron la discusión sobre las oportunidades, fortalezas, capacidades y debilidades que cada organización participante tiene. A partir de esos diálogos, se utilizó el espacio para hacerle seguimiento al Grupo de Homólogos de Incidencia y a una de las estrategias actuales más importantes en formación y gestión del conocimiento que tiene: el Diplomado Virtual en Incidencia Política. En la más reciente edición, 51 estudiantes y 30 instituciones en 13 países de América Latina y Norte América hicieron parte de este espacio educativo dictado por facilitadores de Cinep/PPP y otras redes.

 

 

Además de los 26 representantes, el Encuentro contó con dos expositores invitados que dialogaron sobre el contexto latinoamericano: Miguel Gomis Balestreri, Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales, especializado en Gestión Pública y Gobernanza Latinoamericana y docente de la Pontificia Universidad en Colombia; y Catalina Jiménez Jiménez, historiadora y Magister en Estudios Latinoamericanos, con formación en Investigación Participativa y Acción Social en Latinoamérica y docente de la Universidad Externado de Colombia.

En su conversatorio, Gomis Balestreri expuso un análisis del contexto latinoamericano indicando los factores que generan estabilidad e inestabilidad, respectivamente. Sobre estos mencionó las políticas públicas simplificadas y el bajo salario mínimo y de los primeros, recalcó la moderación en la diplomacia regional y la baja intensidad en el número de disputas fronterizas.

Hay, según Balestri, ciertos elementos que deben ser revisados más frecuentemente para la incidencia política, pues “es desde la formulación de políticas públicas que se transforman las causas reales de la desigualdad. No hay que temerle a proponer algo desde y para la política.”

La informalidad laboral, el concepto erróneo sobre el ocio y el descanso, la calidad de la educación más allá de la cobertura, la alta frecuencia de desastres naturales, la apuesta general de los gobiernos por poner la seguridad como prioridad, y la poca renovación de las élites, son otros factores que, además de ser invisibilizados, han ayudado a que exista una frustración histórica frente a la democracia. Como factor esencial expuso la idea de entender que, aunque la economía no lo es todo, quien la lidera, lidera los demás ámbitos.

Por su parte, Jiménez Jiménez tuvo un acercamiento más local y basado en la importancia de los movimientos sociales. Afirmó que las luchas ahora son híbridas, lo que significa que hay combinaciones de  distintas formas de lucha y que una organización o movimiento puede luchar por transformar más de una realidad. Para Jiménez, “nuestra democracia debe existir desde allí: desde el mestizaje”. Hay demandas que para ella son esenciales, como por ejemplo la territorialidad como escenario de poder, resistencia y resignificación de las relaciones sociales para resolver las emergencias territoriales y culturales.

Se planteó la pregunta sobre cómo mantener la autonomía de los movimientos si tienen que trabajar con la institucionalidad para poder generar cambios. Como respuesta, la investigadora recalcó que uno de los mayores desafíos es interiorizar que, a pesar de la criminalización de la protesta, negociar no es rendirse.

 El contexto regional a varias voces

A partir de esta conversación, se entabló un diálogo en distintas mesas frente a, por un lado, los problemas más importantes por identificar en la región. La desigualdad de género y educativa fue expuesta como un factor que perpetúa la desigualdad del continente. Además, la movilización humana fue tomada como un problema creciente y que supera la capacidad de respuesta de las instituciones de los países receptores. Para Javier Cortegoso Lobato, Coordinador General de la Red Jesuita con Migrantes para Latinoamérica y el Caribe (RJM-LAC) “nunca ha habido tantas personas en movimiento al mismo tiempo y por razones forzosas, por lo que es un problema global que merece soluciones globales. El perfil del migrante ha cambiado, pues ahora migra con muchas menos capacidades y/o sin la noción de que algún día iba a ser migrante”.

Por otro lado, se habló sobre los movimientos sociales protagonistas en Latinoamérica. Los feministas, estudiantiles, ambientales, migratorios y por la niñez, entre otros, fueron resaltados como aquellos que son visibles. Los movimientos de jóvenes fueron destacados como aquellos en los que convergen diferentes procesos y luchas sociales. Dos de los retos que se plantearon respecto a los movimientos fueron: 1. la necesidad de articularse a plataformas más grandes y de luchas intersectoriales, y 2.  dialogar con aquellos movimientos que luchan por el mantenimiento de la tradición familiar y de género como un valor fundamental de la sociedad.

Los tres días del Encuentro culminaron con un ejercicio para seguir construyendo conocimientos y experiencias que enriquezcan el debate sobre cómo hacer incidencia política. A partir del diálogo, no sólo se intercambiaron análisis desde  los diferentes contextos, sino que se fortaleció la red de apoyo entre las distintas instituciones y organizaciones participantes.

Laura Cristina Vásquez 
Equipo de Comunicaciones 

 

Modificado por última vez en Viernes, 01 Marzo 2019 21:04