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 ¡Cinep/PPP se suma al llamado ciudadano por un acuerdo ya!

Como Cinep/PPP hemos trabajado durante 45 años construyendo un país incluyente y equitativo, donde el respeto a la vida y la garantía de los derechos fundamentales sea la prioridad de las instituciones y del conjunto de la ciudadanía. Un país donde reconocer al otro y aceptar su diferencia sea pauta para la convivencia pacífica. Un país donde el debate de las ideas y no las armas sea lo que oriente la democracia. Esto ha sido un trabajo mancomunado con muchos aliados internacionales, nacionales y regionales.

El país necesita retomar con prontitud las negociaciones de paz, sobreponiendo a los intereses personales y partidistas los anhelos de paz de la nación y construir sobre lo construido en La Habana. El acuerdo firmado es el resultado de un trabajo persistente y juicioso de las partes.

Hoy nos preocupa la situación de las víctimas del conflicto, quienes se manifestaron mayoritariamente por el SÍ. A ellas les ratificamos nuestro apoyo prioritario para que sea escuchado su clamor por la paz, la restauración de sus derechos, la devolución de sus tierras y las garantías de verdad, justicia, reparación y no repetición. Esperamos que la actual coyuntura no vaya a representar más riesgo para sus vidas ni para la del conjunto de la ciudadanía.

Este momento es una oportunidad para comprender que el logro de la paz requiere involucrar a los diversos actores e intereses que subyacen al conflicto armado. Ello implica escuchar y atender las voces regionales que “desde abajo” respaldaron con su voto el acuerdo final.

Ratificamos la legitimidad del Gobierno para que lidere el acuerdo nacional con todas las fuerzas políticas y sociales que el país demanda con urgencia. Y le exigimos que convoque a la insurgencia, a los sectores que apoyaron los acuerdos de paz de La Habana y a los que se opusieron para que se sienten de inmediato y asuman la responsabilidad histórica que el resultado del plebiscito exige.

Nos declaramos en alerta permanente para encontrar rutas de salida a la incertidumbre sobre el futuro de la paz, promoviendo la reflexión y sumándonos a la movilización ciudadana por un ACUERDO YA.

Tras el anuncio de la pregunta del plebiscito“¿Apoya usted el acuerdo final para terminar el conflicto y construir una paz estable y duradera?”, Cinep/Programa por la Paz da el SÍ  y presenta su campaña “Millones de razones para dar el SÍ” 
 
En este momento crucial en la historia de nuestro país, estamos llamados a manifestar públicamente nuestra posición: le decimos SÍ al plebiscito desde la reflexión, conscientes de que esta es una oportunidad democrática para dar un paso más hacia la meta de la construcción de una sociedad justa, sostenible y en paz.

Compartimos este comunicado para expresar nuestros argumentos al SÍ y como una invitación a la ciudadanía para que se sume a las “Millones de razones para dar el SÍ”.
 
 
¿Por qué Cinep/PPP dice Sí a la Paz?
 
Los acuerdos de paz, cuyo texto definitivo fue socializado el 24 de agosto del 2016, se han construido durante 4 años gracias a un trabajo juicioso de las delegaciones del Gobierno nacional y de las FARC-EP, y han hecho progresar la participación persistente de la sociedad colombiana y de las víctimas del conflicto, que ha sido diversa en todas las regiones de Colombia a lo largo de las tres últimas décadas.
 
El acumulado de investigación del Cinep sobre el origen y la evolución del conflicto armado colombiano, el proceso regional de configuración del Estado, la importancia de las luchas sociales en una sociedad democrática, la plena vigencia de los derechos humanos y la movilización social por la paz, así como la experiencia en educación y acompañamiento a comunidades y organizaciones, es compatible con aquello que está recogido en el texto del acuerdo. De igual forma, el acuerdo refleja la experiencia acumulada en Cinep gracias a su fusión con el Programa por la Paz, en relación con la construcción de paz con los actores y las comunidades que más han sufrido la guerra.
 
La combinación de estas acciones ha hecho que el Cinep/PPP esté llamado a pronunciarse en múltiples escenarios sobre el mecanismo de refrendación ciudadana que las partes han acordado en La Habana. En los escenarios académicos y de cooperación internacional se esperan los análisis del Cinep/PPP sobre los contenidos y los alcances de los acuerdos de paz frente a los problemas estructurales del país que hemos estudiado durante 44 años. Por parte de la opinión pública, se espera una posición clara del Cinep/PPP respecto de las razones por las cuales este mecanismo de refrendación está fortaleciendo el proceso de legitimidad de las instituciones colombianas. Nuestros socios de sentido, es decir, las comunidades y los actores sociales a los cuales debemos nuestro trabajo, están esperando nuestro acompañamiento y orientación para participar en esta importante cita democrática.
 
Nuestra posición en el plebiscito es un Sí reflexivo. Es una invitación a los ciudadanos y ciudadanas para que aprovechemos esta oportunidad democrática como un paso más hacia la meta de la construcción de una sociedad justa, sostenible y en paz. Invitamos a participar en la votación del plebiscito con un Sí consciente, porque los acuerdos de paz no solo son la oportunidad de transformar la confrontación armada en la disputa de las ideas en la arena política, sino también porque su contenido trata de responder a las expectativas y necesidades sentidas de la Colombia profunda, que ha sido tradicionalmente excluida de la participación política y severamente golpeada por un conflicto de muchos años, y que hoy aspira a integrarse en el proceso de la construcción del Estado y del desarrollo integral de sus regiones por medio del ejercicio de la política en condiciones de paz.
 
Decir Sí es también un acto de solidaridad con las víctimas del conflicto. Nosotros, que a pesar de haber sufrido la guerra y la pérdida de nuestros compañeros Mario y Elsa, de vivir y acompañar experiencias cercanas de dolor, no hemos vivido con todas las víctimas sus rigores y en carne propia el desplazamiento forzado, el despojo de tierras, el secuestro o la desaparición forzada. Por eso, al invitar a votar Sí estamos siendo solidarios con el país que ha sufrido los tormentos de la guerra. Votar Sí es un acto ético de responsabilidad y coherencia con nuestro trabajo durante décadas. Votar Sí es también un acto de amor eficaz para comprometernos como sociedad a que nunca más se repita la guerra, para que nunca más las víctimas sufran sus rigores. Este Sí a la paz llama a construirnos como sociedad diversa, a aprender a tramitar nuestros conflictos sin recurrir a la violencia, sino a generar condiciones para la convivencia pacífica y la solidaridad, en últimas a dar a la vida el mayor valor y cuidado.
 
El Sí abre caminos para construir nuevas formas de relación entre el campo y la ciudad. El Sí es una oportunidad para reconocer la importancia de la economía campesina, sus territorios y sus gentes. El Sí reafirma que los pobladores rurales deben tener los mismos derechos humanos integrales que han sido negados a los pobres de Colombia. El Sí es una oportunidad para transformar desde abajo la participación política y decidir desde los territorios. El Sí es un espaldarazo a la movilización social y a la protesta como formas de participación política. El Sí cuestiona la fallida política antidrogas, hecha a espaldas de las comunidades rurales y de sus necesidades. El Sí reconoce que el problema del consumo de drogas es un asunto de salud pública, no de Derecho Penal. El Sí pone a las víctimas en el centro de la justicia. El Sí es una opción por una justicia transicional, de carácter prospectivo y restaurativo, que combine las exigencias de las víctimas por la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición con la necesidad de paz para las generaciones futuras, que no deben ser víctimas de violencias venideras. El Sí es un momento crucial que hemos esperado y que difícilmente se presenta en la historia de las sociedades, es la oportunidad de construir en concreto un proyecto de sociedad incluyente y sin violencias. Nuestras voces serán un vehículo más para llevar estos mensajes. El Sí es una oportunidad para que la ciudadanía colombiana recoja la posta de la paz y la lleve hasta la meta desde todas las regiones.
 
Por estas razones Cinep/PPP dice Sí a la Paz.
 
 
 
 
Informes para la prensa
Mónica Osorio Aguiar
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Celular: 301 483 2187

Esta semana fue asesinado un campesino que luchaba por recuperar su tierra en el municipio del Magdalena. De hace ocho días, diversas organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido sobre el peligro que hay en la región.


 

 

Cinep/Programa por la Paz apoya el anuncio de la firma del acuerdo cese al fuego bilateral y definitivo

Junio 24 del 2016

Esta semana será recordada por los colombianos y por el mundo como un momento histórico para nuestro país: las FARC-EP por primera vez anuncian que dejarán las armas y acuerdan con el Estado colombiano un cese al fuego bilateral y definitivo.

El Cinep/Programa por la paz celebra este consenso entre las partes, pues reconoce que se trata de un avance trascendental en el camino hacia el fin del conflicto, que evidencia un compromiso real con el país en el camino a poner fin a los más de 60 años de conflicto armado entre esta guerrilla y el Estado.

El fin de la confrontación armada está cada vez más cerca. El reciente anuncio del Gobierno nacional y las FARC-EP señala una importante ruptura de la asociación entre política y violencia, que ha caracterizado la historia del país. Este acuerdo significa el compromiso explícito de cambiar las balas por los argumentos. Lo que se espera permitirá una participación política sin exclusiones, así se salvarían las vidas de muchos colombianos y colombianas en el futuro, para, en últimas, fortalecer la democracia.

Cinep/PPP reconoce que este es un paso decisivo hacia la consolidación de la paz, pero advierte que se trata de un paso en un largo camino de transformación del país que requerirá del acompañamiento de toda la sociedad colombiana y del apoyo internacional.

Por eso, Cinep/PPP llama la atención sobre algunos retos que representa esta firma para la sociedad civil, las organizaciones sociales, la comunidad internacional, el Gobierno nacional y la guerrilla de las FARC-EP; entre los cuales los más importantes tienen que ver con la refrendación de los acuerdos, su legitimación por parte de la sociedad colombiana, la implementación de cada uno de los acuerdos logrados y el fortalecimiento institucional necesario para garantizar su cumplimiento y garantizar la seguridad tanto de quienes hoy deciden dejar las armas como de la población que habita los territorios que hasta ahora estaban bajo su control.

Cinep/PPP sabe que la tarea de construir la paz, después de La Habana, es un propósito de Estado y sociedad que requiere debates y consensos de largo plazo en todos los espacios significativos, pues se trata de hacer transformaciones con un contenido ético profundo para lograr entre todos y todas, desde nuestras diferencias, la nación que queremos y que solo será posible si estamos dispuestos a cambiar como personas, organizaciones e instituciones”[1]. Por eso la construcción de la paz implica la realización de los acuerdos a partir de los territorios.

 Mayores informes para la prensa

Jennipher Corredor Sánchez | Coordinadora de Medios | CINEP / Programa por la Paz
Tel. 245 6181  Ext. 720 | Cel. 317 5029241 | Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
 

[1] El Tiempo. Aclarar la paz. Una cosa es "hacer la paz" y otra "construir la paz", que viene después y no se hace en La Habana. Francisco de Roux. 13 de mayo de 2015.

Ante la opinión pública presentamos el pasado 13 de abril el “Informe 2015 sobre la situación de derechos humanos y DIH en Colombia”. CINEP/Programa por la Paz y el Banco de Derechos Humanos y Violencia Política ven con preocupación las sistemáticas violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario en Colombia y alertan sobre el riesgo que representa para la vida y la garantía del derecho a defender el aumento de las amenazas de grupos paramilitares en contra de líderes sociales y defensores de DD.HH.

Con relación a las violaciones a los derechos humanos por persecución política, abuso de autoridad e intolerancia social, se reportaron como principales presuntos responsable los paramilitares con 1064 hechos victimizantes, seguidos por la Policía Nacional con 572, el Ejército Nacional con 292. Las regiones más afectadas son Bogotá con 375 hechos, seguido por Cauca con 237, Santander con 188, y Valle del Cauca con 175. Con respecto al método de victimización más utilizado en Bogotá y Cauca es la amenaza; mientras que en Santander priman las ejecuciones extrajudiciales. Pero también se reportan casos de victimización como las ejecuciones extrajudiciales y las detenciones arbitrarias.
 
Según Luis Guillermo Guerrero Guevara, director general del CINEP/Programa por la paz, “una sociedad que amenace, persiga, asesine y desaparezca a sus defensores de derechos humanos es una sociedad que camina por los senderos de la antidemocracia, es una sociedad éticamente enferma, una sociedad con muchos desafíos para construir una paz con equidad, con justicia y con el reconocimiento profundo de la diversidad y dignidad de todos sus ciudadanos”.
 
Por otro lado, el registro hecho por el Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política del CINEP/PPP confirma que la “guerra sucia sigue vigente en Colombia”, en palabras de Guerrero, puesto que en los casos de amenaza y asesinato, documentados durante 2015, los presuntos responsables actuaron de manera encubierta y no existen hasta el momento posibilidades de saber quiénes fueron los perpetradores. Esta idea la complementó Javier Giraldo,S.J., investigador del Banco de datos de Derechos Humanos del CINEP/PPP, explicando en contraste lo que sería una “guerra limpia”, dijo: “¿Que sería una guerra limpia? Aquella que establece parámetros entre combatientes, por su parte la guerra sucia es la que quiere destruir una persona porque tiene ideas contrarias usando métodos clandestinos”.
 
Otro de los asuntos que preocupan es la creciente criminalización de la protesta social mediante la judicialización de líderes sociales, ambientales y defensores de derechos humanos que da cuenta de las variaciones de la violencia y atentan contra la superación del conflicto armado, “la defensa de los derechos humanos es el primero de nuestros deberes de paz”, afirmó Alejandro Angulo, S.J., coordinador del equipo de Derechos Humanos del CINEP/PPP.
 
Como caso regional Erika Agredo, líder y activista de la organización Territorios  por la vida digna en el Cauca, presentó la situación de los defensores de derechos humanos en este territorio, según Agredo, “el accionar paramilitar ha sido sistemático, 2015 fue el año de la amenazas y al parecer 2016 será el año de los asesinatos”. Según Agredo, en los últimos dos meses se han dado asesinatos de líderes afrodescendientes, campesinos e indígenas. Agredo señaló con nombre propio cinco de estos casos. 

 

 

La comunidad indígena está sufriendo amenazas y ataques directos de grupos armados surgidos con posterioridad a la desmovilización de los grupos paramilitares de la región: las pruebas presentadas por los líderes Zenú dan cuenta de 49 asesinatos desde 2008. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Elaborado por Gisselle Martin y Jennipher Corredor