Este número de la revista Cien Días vistos por Cinep/PPP circula cuando presenciamos el cambio de gobierno nacional. Los anteriores ocho años estuvimos, como nunca antes y como país, debatiendo el significado de la paz: completa, positiva, territorial, sustentada en los derechos de las personas víctimas, más allá de la (importante) dejación de las armas, entre otras adjetivaciones. Y así fuimos pasando de una narrativa de la necesidad de la paz a otra sobre el (in)cumplimiento y la materialización de acuerdos y sobre el papel del Estado y la sociedad civil en anular las causas objetivas del conflicto armado y en resarcir las consecuencias provocadas por la injusticia de la guerra, que le será difícil evadir al nuevo presidente.

Artículos

Editorial| Lo rural, más allá de las narrativas de paz
Acuerdos de Paz| Persistir en la implementación del Acuerdo Final: una oportunidad para cambiar la narrativa de dolor y desesperanza
Acuerdos de Paz| Erradicar la coca no arranca el problema de raíz
Acuerdos de Paz| Un nuevo enfoque para las áreas protegidas a partir de la Reforma Rural Integral
Acuerdos de Paz| Para dónde vamos con los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial
Educación| Plan Especial de Educación Rural (PEER), desafíos y posibilidades
Movimientos sociales| Movilización campesina en el posacuerdo
Derechos humanos| El asesinato político prefiere matar campesinos
Ciudadanías| Las juventudes rurales: una decisión crucial en la construcción de paz

> Ver otras ediciones de Cien Días

 

Con el ánimo de contribuir a la clarificación de esta confusa situación, la dirección del Cinep/PPP ha resuelto elaborar esta edición de la revista, que se divide en dos grandes secciones. La primera gira en torno a las dificultades y los problemas que encuentran los acuerdos de paz de La Habana para su implementación, mientras que la segunda inicia un acercamiento, todavía provisional, sobre algunos aspectos que se destacan en las propuestas de los candidatos presidenciales

La primera sección inicia con el artículo de Fernando Sarmiento, “La paz de los políticos”, que muestra la incertidumbre que produce la manera como los candidatos asumen la paz como bandera política en la implementación de los acuerdos. De este modo, se parte de la propuesta de paz de Belisario Betancur (1982-1986) hasta llegar a los dos gobiernos de Santos (2010-2018), pasando por los diálogos de Pastrana (1998-2002) en El Caguán y la doctrina de la seguridad democrática de Uribe (2002-2010). Ese recorrido histórico le sirve de base al autor para explorar los matices de las posiciones de los actuales candidatos, especialmente en los temas de la justicia transicional, la participación política de los desmovilizados y el reconocimiento del narcotráfico como delito conexo. Y termina, finalmente, con un llamado a superar los sesgos partidistas y las diferencias de concepción que subyacen a ellos para apostar a una paz nacional, que evite que la lucha política sea la continuación de la lucha armada por otros medios.

Este recorrido histórico lleva a Fernán González a preguntarse en su artículo, “Entre Hobbes, Montesquieu y Maquiavelo: la implementación de los acuerdos de La Habana frente a la Realpolitik”, por el contexto político del difícil encuentro de los acuerdos con la vida política realmente existente. Así, intenta mostrar los problemas de fondo que subyacen a la derrota del referendo, como la inexistencia de consenso sobre la naturaleza y el origen del conflicto, y la concepción bipolar de la sociedad con su contraposición amigo/enemigo, que conducen a una interpretación complotista de la historia. 

Artículos

Introducción | Caminando en la incertidumbre
Acuerdos de paz | La paz de los políticos. Incertidumbre en la implementación de los acuerdos durante la contienda electoral
Acuerdos de paz Entre Hobes, Montesquieu y Maquiavelo: la implementación de los acuerdos de La Habana frente a la realpolitik
Acuerdos de paz | La participación de la sociedad civil en los procesos de paz: algunas lecciones aprendidas
Acuerdos de paz | Fenómeno de fenómenos. Comentarios sobre los contextos de inseguridad para el liderazgo social
Acuerdos de paz | El laberinto Eleno: perspectivas de guerra y paz
Economía | Las propuestas tributarias de los candidatos
Medio Ambiente | Extractivismo si, extractivismo no. He ahí el dilema. El medio ambiente en las propuestas de los candidatos presidenciales 2018
Movilizacion | Perlas y preguntas sobre las propuestas de los candidatos presidenciales acerca de la movilización social y la participación ciudadana
Salud | ¿Cómo está la salud en las propuestas a la presidencia 2018-2022
Educación | ¿Y la educación qué? Un tema sin debate entre los candidatos presidenciales

> Ver otras ediciones de Cien Días

 

 

La implementación del Acuerdo de Paz, a un año de su firma, trascurre por vías similares a los caminos colombianos: pendientes difíciles, derrumbes predecibles, choques premeditados, túneles a medias, peajes
costosos, algunas zonas planas para recuperar el ánimo y curvas peligrosas cobrando vidas, nada sorpresivo.

En este desafiante tránsito del Acuerdo para construir una paz estable y duradera, tres actores son protagonistas: la FARC-EP, hoy Fuerza Revolucionaria Alternativa del Común; el Gobierno y la clase política; y los movimientos sociales con sus mujeres y hombres líderes/sas sociales y defensores/as de derechos humanos fustigados por la violencia.

Para profundizar este tema, la presente edición de la revista Cien días Vistos por CINEP publica dos artículos. El primero, titulado “Allá nos pillamos”. El tránsito de las FARC a la FARC en Bogotá y los retos para su participación política, muestra el panorama que afrontan los integrantes del recién creado partido político FARC. El segundo artículo, titulado Reincorporación de excombatientes. ¿Inauguración de nuevas ciudadanías?, presenta el paso de combatiente a ciudadano, lo que se logrará “en cuanto el Estado garantice a los excombatientes el ejercicio pleno de su ciudadanía política y social”.

Así mismo, varios artículos de la presente entrega de Cien Días Vistos por CINEP abordan las violaciones a los movimientos sociales, líderes, lideresas, defensores y defensoras de derechos humanos; entre otros motivos por la fuerte coyuntura centrada en la movilización social de la Minga indígena y de las marchas campesinas.

Artículos

Editorial | Acuerdo de Paz, entre la violencia y la reconciliación
Acuerdos de paz | “Allá nos pillamos”. El tránsito de las FARC a la FARC en Bogotá y los retos para su participación política
Acuerdos de paz | Reincorporación de excombatientes ¿Inauguración de nuevas ciudadanías?
Movimientos sociales | 40 años del Paro Cívico Nacional de 1977
Movimientos sociales | “No queremos mina, queremos vida”
Derechos humanos | Algunos aprendizajes sobre la construcción de memoria y derechos de las víctimas de la
violencia política a partir de la experiencia peruana
Derechos humanos | Revisión de casos de la revista Noche y Niebla
Desarrollo | Formalización de la economía esmeraldera. Entre la tradición y los caminos del mercado global de minerales

> Ver otras ediciones de Cien Días

Esta edición de la revista Cien Días vistos por Cinep/PPP titulada “Veinte años de asombrosa impunidad” está a la memoria de Mario Calderón, Elsa Alvarado y Carlos Alvarado, asesinados el 19 de mayo de 1997. Mario y Elsa desde el Cinep y a través de la revista Cien Días aportaron a la conversación, el debate abierto y el intercambio de ideas. 

La edición n. 90 se concentra en análisis sobre la coyuntura de la implementación de los acuerdos y los riesgos asociados a esta.  Concretamente, se plantean interrogantes sobre las condiciones de legitimidad o criminalización de la protesta social; el traslado de los integrantes de las FARC-EP a las Zonas Veredales Transitorias de Normalización y los Puntos Transitorios de Normalización, y la sustitución de cultivos de uso ilícito. También hacen parte del contenido de esta publicación una revisión al discurso mediático sobre los asesinatos de líderes sociales y defensores de derechos humanos y la reflexión sobre Buenaventura como territorio clave del posacuerdo, entre otros asuntos de interés para la opinión pública. Consulta la publicación para conocer en detalle la información.

> Ver otras ediciones de Cien Días

La situación de abandono del Estado, la pésima administración, la alta corrupción y dependencia política en Buenaventura, el Chocó y en general en el Pacífico, se remonta varios siglos atrás. La relación de Buenaventura con Cali o de Quibdó con Medellín o de Tumaco con Pasto, existe bajo el esquema de una relación colonial de dominación y dependencia y no de una interacción entre iguales. A las comunidades y territorios del Pacífico les ha tocado sobrevivir en medio de la inequidad económica, el empobrecimiento, la exclusión política y el señalamiento étnico-cultural. De otra parte, el aumento del poder político local, por la descentralización, no implicó cambios positivos, al contrario, la mayor parte de la clase política regional del Pacífico se convirtió en uno de los actores más depredadores y corruptos. En este contexto, el paro en el Pacífico es justo.

Sus habitantes están hastiados de tolerar que no tienen ni siquiera acceso a los servicios públicos y sociales más básicos Mientras que Cali, Medellín, Pasto o Bogotá disfrutan de coberturas de los servicios públicos del orden de noventa por ciento en promedio, en Buenaventura, Quibdó o Tumaco solamente llega agua corriente a los hogares algunos días. El índice de pobreza multidimensional en Buenaventura es del sesenta y seis por ciento y el noventa y tres por ciento de la gente vive de economía informal o de economías ilegales mineras, del narcotráfico o del contrabando. A pesar de que la ciudad recibe más de un billón de pesos, uno de los ingresos per cápita más altos del país. La ciudadanía está indignada y esta vez no buscan soluciones de corto plazo, sino estructurales. Exige decretar la emergencia económica y social, pero la respuesta del gobierno ha sido reprimir con el ESMAD.

Por su parte, las Pastorales sociales de las diócesis del Pacífico y las organizaciones étnico-territoriales en un comunicado del veinticuatro de mayo dijeron: “expresamos nuestra solidaridad con las protestas pacíficas en Chocó y Buenaventura y reconocemos en ellas un acto legítimo e impostergable por la vida digna y la paz en todo el Pacífico colombiano. Las protestas hacen visible su realidad social y los repetidos incumplimientos del Gobierno. Las comunidades protestan para reclamar asuntos básicos: educación, salud, agua potable, infraestructura primaria; y por los altos niveles de corrupción, violencia, inoperancia institucional e injusticias socioeconómicas. Asimismo, rechazamos la respuesta represiva y violenta del Gobierno con el uso del ESMAD. La paz debe ser para darle dignidad al pueblo.”

 

Luis Guillermo Guerrero Guevara

Director CINEP/Programa por la Paz