En reconocimiento a la obra Poder y Violencia la Fundación Alejandro Ángel Escobar (FAAE) declaró por primera y única vez fuera de concurso la obra, el pasado 30 de septiembre Fernán González S.J. recibió la premiación.

 “La obra es un producto de décadas de investigación que abre una nueva perspectiva para comprender un problema fundamental de la sociedad colombiana. Desde ya se constituye en un referente obligatorio para quien se interese por entender la complejísima dinámica del proceso de formación del Estado en el país. Además de original y rigurosa, la investigación de Fernán E. González revela un trabajo decantado por una reflexión y compromiso intelectual de toda la vida.” Asegura la FAAE en su comunicado oficial. La fundación cumplió 60 años de estar otorgando los Premios Nacionales a la Ciencia y la Solidaridad, lo que motivó el reconocimiento extraordinario que tuvo decisión unánime.

Desde el año pasado, la publicación de González fue catalogada como una de las mejores del año por la Revista Arcadia. En el diario El Nuevo Siglo, Mauricio Botero dedica una columna al análisis de la obra “Creo que es el libro más importante escrito sobre Colombia de los últimos años. Y esto es mucho decir dados la cantidad y calidad de estudios nacionales y extranjeros que se publican sobre tan extraña realidad”.

En este sentido, “no es gratuito ni fortuito que haya coincidencia en los calificativos hacia este texto, que pareciera haber sido concebido con el objeto de explicar, de una vez por todas, esa gama de fenómenos que se han desarrollado por todo Colombia, en regiones con presencia fuerte, mediana o sin ella del Estado, de los grupos armados de izquierda y de derecha, y que han contribuido a la profundización del conflicto armado. Y no lo es porque Fernán y sus compañeros de Cinep llevan décadas estudiando sin tregua esos sucesos añejos y nuevos que han poblado de terror, dolor, angustia, las regiones del país sumándose a la miseria, exclusión, corrupción y demás males que arrastramos desde el siglo pasado” dice Myriam Bautista, en las Lecturas Dominicales de El Tiempo.

En palabras del autor González, en una entrevista para la revista Semana, su libro es novedoso por “La visión distinta que muestra de la violencia política y social. Tradicionalmente este fenómeno se tiende a ver en términos maniqueos, de buenos y malos, rojo y azul, blanco o negro. En cambio nosotros, el grupo de investigación del Cinep, hemos tratado de mostrar cómo en el proceso de formación del Estado y la sociedad colombiana se crearon unos escenarios muy propicios para la violencia. Tratamos de entender qué fue lo que pasó, sin juicios morales.”

 

Los objetivos de la investigación

La investigación pretende mostrar el trasfondo histórico y espacial de los fenómenos de violencia política desde la segunda mitad del siglo XX hasta nuestros días por medio de una síntesis interpretativa de los diferentes autores, nacionales e internacionales, que se han ocupado de los orígenes, causas y desarrollos de la violencia colombiana.

Esa síntesis interpretativa enmarca el desarrollo de los conflictos internos del país, desde las guerras civiles del siglo XIX hasta la violencia reciente, en el proceso de larga y mediana duración de la construcción del Estado en Colombia, lo que permite confrontar el caso colombiano tanto con los desarrollos de otros países de Europa occidental e Iberoamérica como con los teóricos de la ciencia política y los historiadores que se ha ocupado del tema en esos países.

¿Dónde adquirirla?

Encuentre esta publicación en Siglo del Hombre o adquiérala comunicándose con nosotros a través de Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o llamando al 2456181 ext. 759. Próximamente Poder y Violencia se podrá adquirir en formato electrónico.

Gisselle Martín Chocontá
Equipo de comunicaciones

 

Los líderes indígenas que habitan el Sur del departamento de Córdoba realizaron denuncias sobre el escenario al que se enfrenta su comunidad en la “Mesa de Seguimiento a la Situación en Derechos Humanos del Pueblo Indígena Zenú del Alto San Jorge”. El riesgo y las afectaciones fueron discutidos el pasado 8 de septiembre.

Desde el año 2009 hasta la fecha han sido asesinados 49 miembros de la comunidad indígena. De acuerdo a los relatos de cinco líderes que tomaron la vocería durante el encuentro, cuatro jóvenes indígenas han sido asesinados en los últimos cuatro meses, dos de ellos líderes de la comunidad, hechos que evidencian un proceso sistemático de persecución y exterminio al pueblo Zenú.

Estas estrategias de control social y territorial hacen parte del recrudecimiento del conflicto social y armado generado por las bandas criminales, quienes cometen extorsiones, señalamientos y asesinatos a la población del Alto San Jorge.

Luego de las denuncias, el líder Israel Aguilar presentó peticiones dirigidas a las autoridades asistentes a la Mesa. En primera instancia solicitó medidas de protección colectivas para todo el pueblo indígena a la Unidad Nacional de Protección e investigaciones judiciales pertinentes que lleven a la captura de los responsables de los crímenes por parte de la Fiscalía. A esto se suma el compromiso de la comunidad internacional en el acompañamiento a los indígenas Zenú para visibilizar su situación ante el gobierno nacional. Esto último principalmente relacionado a la ausencia de los representantes del Ministerio del Interior-División de Asuntos Étnicos en el espacio, a pesar de las reiteradas invitaciones.

Finalmente, la Defensoría del Pueblo informó sobre elaboración del Informe de Riesgo para los municipios de Montelíbano y Puerto Libertador, en donde se espera alertar sobre la situación de los indígenas Zenú. Al cierre del evento, se redactaron los compromisos en un acta que fue firmada por todos los participantes dejando constancia de la petición de acompañamiento que requiere la comunidad indígena para contrarrestar la violencia de los grupos armados ilegales.

Gisselle Martín Chocontá
Equipo de comunicaciones

 

Buscando brindar herramientas a líderes sociales, pobladores urbanos y rurales para enfrentar el periodo de pos-acuerdo, los días 17 y 18  de septiembre en San José del Guaviare se realizó el foro: “Derechos Humanos y construcción de paz: retos para el posacuerdo en el Guaviare”.

El evento congregó a 100 personas de veredas y corregimientos del departamento, quienes junto a expertos académicos discutieron los cuatro puntos acordados en La Habana: participación política, política de desarrollo agrario, víctimas y cultivos de uso ilícito.

Las reflexiones sobre la participación política se dieron alrededor de la importancia de la política local y la falta de consulta de las instituciones a las comunidades para construir políticas nacionales. Los asistentes consideran que existe un desconocimiento de los mecanismos democráticos de participación ciudadana y no tienen claridad del funcionamiento del Estado Colombiano, por ello, se propuso abrir espacios de formación para aprender las herramientas que les permitan ejercer sus derechos para contribuir en la política.

En un segundo grupo que discutió el punto de política de desarrollo agrario, se propuso una articulación de las organizaciones por medio de una figura departamental, además, expresaron su voluntad para cambiar formas de producción que sean más amigables con el medio ambiente.  En la plenaria final, donde se compartieron las conclusiones de cada taller, hablaron del desconocimiento del proceso de paz de las comunidades de base, la inexistencia de un banco de tierras y la dificultad en la legalización de los predios como falencias para afrontar el posacuerdo.

Por su parte, el punto de víctimas fue desarrollado por el grupo respectivo con una metodología particular. Los participantes a este taller proyectaron el departamento diez años en el futuro. Esperan diversificar los productos agrícolas y exportarlos al exterior, así como mejorar la calidad de vida de los habitantes, sin embargo, son conscientes de las dificultades que se pueden presentar por el dominio de los territorios en el posacuerdo.

En cuanto al tema de cultivos de uso ilícito los campesinos se mostraron dispuestos a erradicar los cultivos con la garantía de generar proyectos productivos sostenibles rentables y el mejoramiento de las vías para el transporte de los productos. Por su parte los indígenas tienen una visión ancestral de la hoja de coca y proponen aprovechar su uso para comercializar legalmente productos que beneficien la salud.

Para Maria Clara Torres, investigadora y candidata a PhD en Historia de la Universidad Estatal de Nueva York en Stony Brook , “Todo proyecto de desarrollo alternativo está condenado al fracaso mientras haya fumigación y erradicación forzada”, aseguró Torres, cuando explicaba la importancia de unas políticas públicas que ofrezcan un cambio integral y las experiencias positivas de países que permiten cultivos de coca legales para productos no relacionados con la cocaína. Esta discusión tomó más tiempo en la plenaria, dado que este acuerdo es trascendental para el desarrollo de la región y los agricultores lo entienden como una posibilidad para mejorar sus condiciones de vida de manera efectiva.

Gisselle Martín Chocontá
Equipo de comunicaciones

 

Retos para el posacuerdo en San José del Guaviare

La música tradicional colombiana nace de la mezcla de los ritmos europeos, africanos, indígenas y populares, y contempla un sin número de ritmos según las regiones y procesos históricos de nuestro país. Su carga cultural es invaluable y hoy muchas comunidades aún se mantienen fieles a sus prácticas musicales.

Acorde al Plan Nacional de Música para la Convivencia del Ministerio de Cultura, se han creado Escuelas de Música Tradicional, “en las que, como punto de partida, se reconocen las Músicas Tradicionales regionales como una práctica musical colectiva de gran arraigo en Colombia”. A 2014, 878 municipios crearon legalmente sus escuelas municipales y más del 82 % de ellas funcionaba de manera continua.

A pesar de estos avances, factores como la falta de garantías para intérpretes de música tradicional, la exclusión de este tipo de música en los programas académicos de universidades y conservatorios, y la sobrevaloración folclórica de estos ritmos musicales afectan su conservación.

En este Rompecabezas queremos preguntarnos cómo se está desarrollando la música tradicional en nuestro país, qué medidas se proponen desde la política pública para fomentarla y cómo puede la música tradicional contribuir a la construcción de relato de nación.

Invitados:

 

Audios paisaje sonoro: 

- Garzón y Collazos, Los guaduales - https://www.youtube.com/watch?v=6XKqO02gzUU 

- Prende la vela, Totó la Momposina - https://www.youtube.com/watch?v=KSUMweu0xm0 

- Hugo Blanco y su conjunto, moliendo café - https://www.youtube.com/watch?v=bKSRegDHjbo 

- Pueblito viejo, Jose A. Morales - https://www.youtube.com/watch?v=BTvU23PQVpg 

- Silva y Villalba, campesina santandereana - https://www.youtube.com/watch?v=9Vzfonluo-U 

- Video musical, la pollera colora - https://www.youtube.com/watch?v=GdktZJ-Qijk 

- Celebra la música, Ministerio de Cultura - https://www.youtube.com/watch?v=BuFglAHeFIo 

- MinCultura le está cumpliendo al país en patrimonio inmaterial https://www.youtube.com/watch?v=naUKwVjdRJ4 

- Niños y música de cuerda tradicional, Ministerio de Cultura - https://www.youtube.com/watch?v=YavKugQa-jA 

- Colombia se transforma a través de la música, Ministerio de Cultura - https://www.youtube.com/watch?v=QYgtEXNUl5A 

En los últimos 20 años, Colombia ha ampliado la cobertura del servicio de acueducto  pues en la actualidad las zonas urbanas cuentan con un 90 % de cobertura, aproximadamente, y en los territorios rurales dicho servicio incrementó del 41 al 72 %.  

El acceso equitativo al servicio de acueducto y alcantarillado incide significativamente en la calidad de vida de los ciudadanos. En el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), por ejemplo, se encuentran las variables “sin acceso a fuente de agua mejorada” e “inadecuada eliminación de excretas” dentro de la dimensión de servicios públicos y se sabe que el consumo y uso de agua no potable puede generar enfermedades en la población, especialmente, en los niños menores de 5 años.  

Si bien Colombia ha realizados esfuerzos para garantizar estos servicios, aún existen muchos retos y obstáculos por resolver. Según un informe de la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico “todavía se observa un rezago en las áreas rurales. Se requiere avanzar no sólo en el aumento de las coberturas, sino en garantizar los servicios con calidad y continuidad”.

Por tal razón, en Rompecabezas nos preguntamos: ¿Cuál es el estado real de los acueductos en el país? ¿Cómo se está trabajando desde la institucionalidad para mejorar y garantizar este servicio? ¿Qué tipo de iniciativas han surgido desde la sociedad civil para resolver la falta de acceso a los servicios de agua potable, acueducto y alcantarillado? 

Invitados: