La voz del CINEP en Santa Marta: una transición energética con justicia social

La Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles surgió de la articulación global entre movimientos sociales, pueblos indígenas, organizaciones ambientales, sindicatos, la academia y el sector interreligioso, buscando unificar las voces del mundo para una salida responsable de la economía fósil. Sus discusiones se concentraron en cuatro pilares clave: i) transición justa, ii) reparación integral, iii) justicia climática y iv) incidencia internacional. Esta conferencia representó un hito en la discusión global sobre el futuro energético, debido a tres elementos cruciales: i) la crisis climática global que nos obliga como humanidad a hacer un alto y tomar conciencia ecológica sobre el cuidado de la Casa Común, ii) la necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles —petróleo, el gas y el carbón—, apostándole a una reconversión de matriz energética y iii) la necesidad impulsar la transición energética justa desde la voz de las comunidades, especialmente en un país como Colombia que tiene profundas asimetrías.

En este escenario, la participación de organizaciones de la sociedad civil y comunidades eclesiales como el Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP) adquiere un significado especial desde dos elementos principales. El primero se vincula con la naturaleza del CINEP como obra social de la Compañía de Jesús, vinculados a la Campaña Global Justicia Climática, al contribuir en la organización del encuentro Justicia Climática: Encuentro de Espiritualidades por una transición más allá de los combustibles fósiles e impulsar el reconocimiento de las comunidades eclesiales como un sector clave para sumarse a las salidas responsables de combustibles fósiles e impulsar el llamado a proteger la Casa Común, las espiritualidades de los pueblos y la justicia espiritual.

A pesar de que en la Conferencia en Santa Marta el sector interreligioso no se incluyó como parte de los sectores sociales reconocidos, su rol fue importante al considerarlo un aliado estratégico para impulsar la salida responsable del uso combustibles fósiles. Resultado de las acciones de incidencia y cabildeo del sector interreligioso, se logró que en las conclusiones finales, publicadas en el mes de junio se reconociera como uno de los sectores, tal como se puede apreciar en el primer informe.

El segundo elemento se vincula con la identidad del CINEP como Centro de Investigación y de Educación Popular, que durante más de veinte años ha acompañado y la vulneración de los derechos de las comunidades étnicas y campesinas en los departamentos del Cesar y La Guajira a causa de la explotación de carbón. Este conocimiento experto es importante desde dos perspectivas. Por un lado, aportó insumos a la Conferencia a partir de investigaciones sobre los impactos de los combustibles fósiles en la vida de las comunidades y la naturaleza, así como sobre el modelo de transición energética justa en La Guajira . Por otro lado, las voces de las comunidades étnicas y campesinas fueron escuchadas en la Conferencia .

En este contexto, el papel del CINEP trasciende su eventual presencia en la conferencia. Su trayectoria en investigación social, construcción de paz y acompañamiento a comunidades ofrece herramientas para que la transición no reproduzca las exclusiones históricas que han caracterizado el modelo de desarrollo colombiano. Nuestro aporte radica en recordar que la transición debe construirse desde los territorios y no únicamente desde los escritorios gubernamentales o los escenarios internacionales. Las comunidades indígenas, afrodescendientes, campesinas y los trabajadores del sector energético no pueden ser simples espectadores de un proceso que transformará profundamente sus condiciones de vida; deben ser protagonistas de las decisiones.

Finalmente, la Conferencia de Santa Marta dejó avances importantes al promover una hoja de ruta de cooperación internacional y reconocer la necesidad de acelerar la transición hacia economías menos dependientes de los combustibles fósiles. Sin embargo, el verdadero desafío comienza ahora: convertir las declaraciones en políticas públicas, inversiones responsables y mecanismos efectivos de participación ciudadana.

En esa tarea, la voz del CINEP recordará permanentemente la urgente necesidad de impulsar acciones de justicia climática, ambiental y espiritual apostando por la participación democrática y el respeto por los derechos de quienes habitan los territorios donde esa transición deberá hacerse realidad.

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