Las mujeres inolvidables de Santa Rita.

Las mujeres inolvidables de Santa Rita.

Estas es una invitación a las historias de mujeres comerciantes del mercado de Santa Rita en Cartagena, que con su presencia han contribuido a inaugurarlo, fortalecerlo y a sostener la lucha por preservarlo. Un lugar de Cartagena que refleja la unión de una comunidad que resiste a múltiples factores que amenazan su tradición de mercado popular.

El mercado de Santa Rita es un espacio que reúne a la comunidad del Barrio Torices en Cartagena. Ha sido un mercado popular que ha sufrido no solo los embates de la pandemia, sino el largo proceso de cierre, reconstrucción e inauguración que ha provocado una crisis para comerciantes y habitantes del sector.

Hemos decidido en la investigación desarrollar el relato de vida de nuestra compañera Mary, porque muchas de estas mujeres que aquí reseñamos aparecen en su historia, en tanto que han construido juntanzas y liderazgos en el mercado en aras de resistir a lo que parece una acción sistemática dirigida a que los y las comerciantes fracasen y tengan que abandonar este lugar que ha sido para ellas un sustento económico, social e identitario.

Las mujeres que se encuentran en el mercado de Santa Rita ven la posibilidad de proveer y desarrollar otras actividades de cuidado por la cercanía del mercado con sus viviendas. Son mujeres que, una vez se hacen comerciantes, incentivan a otras mujeres para que también lo sean y generen ingresos para sus familias. Ocupar la posición de mujer comerciante del mercado de Santa Rita también es enfrentar las negligencias intencionadas del distrito, el racismo y el clasismo contenido en las decisiones administrativas que afectan al mercado y que contribuyen a la feminización y racialización de la pobreza, sobre todo si consideramos que muchas de las comerciantes son madres solteras. Los siguientes son apartes de estas historias que pueden encontrar en nuestra investigación “en nuestra investigación de la serie Juntanzas. Trenzar las resistencias contra el racismo en Cartagena”:

Celmira Cadena. De las mejores cocineras

“Al restaurante de Celmira venían vecinos y vecinas no solo de Santa Rita, sino también de Canapote, San Pedro y Libertad, entre otros barrios aledaños al mercado. Además de almuerzos, llegó a vender desayunos. Se levantaba muy temprano para moler la yuca y el frijolito con el que hacía las carimañolas y los buñuelos. Con su trabajo esta mujer levantó a sus hijos”.

Gladys Acevedo. Entre Santa Rita y Bocachica

“Al restaurante de Celmira venían vecinos y vecinas no solo de Santa Rita, “Recuerda, al igual que sus compañeras, los momentos duros cuando debieron asumir la administración del mercado, justo cuando este tenía muchas deudas relacionadas con el pago de los servicios. “Hicimos peto, arepas de huevo, hicimos bingos, hacíamos la gestión con las entidades para que nos dieran los regalos y no tener que invertir. Reunimos como $60 millones de pesos, sí señor, era una cantidad de plata, hicimos de todo”.

Olga Castro. “La seño”

“Al restaurante de Celmira venían vecinos y vecinas no solo de Santa Rita, “Recuerda, al igual que sus compañeras, los momentos duros cuando “Le decían “la Seño” o “la Presidenta”; la gente creía que ella era la presidenta de la asociación, dice, porque “era bien arbitraria”, refriéndose a su capacidad para tomar la iniciativa; por ello, mantuvo su clientela. En agosto del 2019 regresa al mercado y continúa con la venta de cárnicos, víveres y abarrotes. Actualmente es la vicepresidenta de la asociación de comerciantes, aspira a que todas y todos mantengan un porcentaje de ganancia con la lucha que han gestionado por permanecer”.

Nuris Masco “La Pescadora”

“Los pescados que vendía provenían del caño Juan Angola “vendíamos anchoítas, sabalito picado”. También traían pescado del mercado de Bazurto, recién construido, luego del extinto mercado de Getsemaní. Recuerdan que tenían buenas ventas, eran tiempos muy prósperos. Con la venta de pescado Nuris sostuvo a sus 8 hijas e hijos, a quienes se llevaba al mercado mientras ella trabajaba”.

Margarita Girado. “La Presidenta”

Margarita llega al mercado justo cuando este enfrentaba su periodo de deterioro, en su primer local se filtraba el agua y se caían los pedazos. De hecho, cuenta, “había días que yo venía y encontraba los pedazos en las máquinas, entonces me tocó hacer ciertos arreglos en los locales y así, o sea, en todo el mercado se veía constantemente esa situación”.

Mary Giraldo. Nuestra investigadora

Como hemos dicho, es investigadora de nuestro equipo, comerciante del mercado de Santa Rita y lideresa; hace parte de la Asociación Mujeres Espejo.

A partir de su historia se narra también una historia social desde lo nacional, lo local y lo barrial. En su historia se cruzan múltiples voces: la de Mary, las del resto del equipo de investigación y las de otras mujeres comerciantes.