Memorias de Bocachica

Memorias de Bocachica

Fortificaciones, pozos de agua, lagunas, puertos, playón, parque y playas son sitios de memoria de Bocachica. Con una perspectiva de género y etaria identificamos nuestras prácticas comunitarias asociadas a estos sitios que hacen parte de nuestro territorio insular en Cartagena.

El territorio

Bocachica es una comunidad afrodescendiente localizada en la zona suroccidental de la ciudad de Cartagena, en la localidad Histórica y del Caribe Norte, a media hora del centro histórico de la ciudad. Este corregimiento insular pertenece a la isla de Tierra Bomba, la misma que, debido a su posición geoestratégica, se consolidó como frente marítimo de protección natural de la bahía de Cartagena.

Habitamos el corregimiento insular más poblado de la isla de Tierra Bomba, con aproximadamente 11 mil habitantes. Enfrentamos muchas dificultades para el acceso digno a servicios públicos. Actualmente, carece de acceso al agua potable y alcantarillado. Solo hasta mediados del 2019 se instaló, finalmente, el servicio de gas natural tras un convenio entre la alcaldía y la empresa Surtigas. En el servicio de energía eléctrica se presentan fallas frecuentes, y debido al mal estado del cableado, la isla sufre apagones que, incluso, pueden durar varios días cuando hay fuertes vientos y lluvias. El sistema de basuras es ineficiente, no da abasto y no logra solucionar la problemática de residuos que llegan a las playas, a causa de las mareas.

Ubicación de Bocachica

Los sitios de memoria

Varios de los sitios de la memoria que abordamos en este trabajo hacen parte de esa economía turística de la ciudad de Cartagena, de tal manera que las relaciones comunitarias construidas alrededor de ellos siempre se encuentran en tensión con una economía en la que concursan fuerzas nacionales y globales, y que nosotros como habitantes no controlamos ni apropiamos.

Nos interesa entonces fortalecer como docentes, estudiantes, lideres y lideresas que somos, las historias locales y memorias colectivas como estrategia de defensa y permanencia en nuestro territorio. Pese a existir multiples investigaciones y documentos sobre la importancia de Bocachica en la historia de Cartagena, cotidianamente desconocemos los aspectos significativos de estos sitios de memoria en la consolidación sociocultural de las y los bocachiqueros.

¿Qué encontramos?

A partir de los debates que tuvimos como equipo en el transcurso de esta indagación, identificamos algunos asuntos que consideramos importante seguir debatiendo en términos de derechos étnico territoriales:

  • a) Ambigüedades en la titulación colectiva en Bocachica y esto cómo afecta la defensa del territorio.
  • b) Desconocimiento por parte de las y los jóvenes de la importancia del territorio y los conflictos que actualmente enfrenta por su apropiación; en ese sentido, sigue siendo importante la memoria. Por esta razón, este proyecto es una apuesta de incidencia educativa.
  • c) La patrimonialización como única garantía de conservación de sitios, bajo la protección institucional. De esta manera, aquellos sitios que no están patrimonializados, pero que son un referente de la vida comunitaria, se encuentran destruidos y abandonados sin contar con intervenciones y el resguardo institucional para mantenerlos.
  • d) Si las actividades económicas alrededor del turismo constituyen el sustento económico de un número importante de familias bocachiqueras, nos preguntamos ¿cómo lograr un ejercicio de desarrollo turístico que no sea depredador?

San Luís de Bocachica: Un gigante olvidado en las profundidades del caribe.

Relato en el que reconocemos una de las fortificaciones más importante en toda la América colonial y que fue reconocido como “El cerrojo de América”. Luego de ser atacado en 1741 por el inglés Edward Vernon, algunos de los restos del fuerte de San Luís fueron usados para el castillo de San Fernando de Bocachica y muchos yacen bajo las aguas de la bahía y del mar Caribe.

Los guardianes del Gallo: El Gran Diablo

¡Yo, aquí mismo, y no conocía esto!, dicen algunas personas bocachiqueras cuando ven El Gran Diablo. Entonces, se enteran, por primera vez, de que en Bocachica se levantaron dos hornos para la elaboración de cal, ladrillos y tejas para la construcción militar y urbana colonial de toda la ciudad de Cartagena y sus alrededores. Ahora solo vemos las ruinas alrededor de toda la costa de la bahía: Tierra Bomba, Caño de Loro, Ararca, Polonia y Bocachica.

La terminal de Bocachica: De Remedia Pobre a la Criticona.

Relato en el que reconocemos una de las fortificaciones más importante en toda la América colonial y que fue reconocido como “El cerrojo de América”. Luego de ser atacado en 1741 por el inglés Edward Vernon, algunos de los restos del fuerte de San Luís fueron usados para el castillo de San Fernando de Bocachica y muchos yacen bajo las aguas de la bahía y del mar Caribe.

Aquí está el cabildo: Batería del Ángel San Rafael.

El Cabildo Vivo de Bocachica es uno de los eventos culturales que caracterizan a la isla. Un legado festivo, tradicional y muy popular, que recrea de manera irónica la estructura colonial y despierta la religiosidad propia de nuestros ancestros. Este evento tiene sus origenes en el Cabildo negro de Itmina Fanti, una mujer llegada de Haití. 

El agua de Bocachica: Pozos y lagunas.

Al llegar el verano nuevamente, en Bocachica se juntaban las comadres, vecinas, amigas. Todos y todas hibamos para el pozo Carex y a las lagunas. Hoy cada vez estan siendo lugares de dificil acceso, pues estan cercados por las vallas de los terrenos que se privatizan.

Memorias del Parque y El Playón: En la voz de un joven.

Un relato que nos lleva a reconocer El Parque, que antes era un solar donde se celebraban las fiestas patronales donde mujeres y hombres bailaban hasta el amanecer. Un lugar que se ha convertido en el espacio de encuentro y reunión. Y El Playón es el lugar para encontrarnos en el deporte, donde los jóvenes podemos jugar fútbol y beisbol.

Puede leer el relato completoEn la publicación de la serie Juntanzas. Trenzar las resistencias contra el racismo en Cartagena.