Mujeres afroguajiras y plantas medicinales.

Mujeres afroguajiras y plantas medicinales.

Los saberes ancestrales y de la medicina tradicional de las comunidades del sur de la Guajira, se rescatan a través de los ejercicios de memoria. Las mujeres son parte importante de esta y destacamos algunos de sus relatos.

Gilla, la sabedora, es una mujer de piel negra, afrodescendiente, luchadora, dedicada a las labores del hogar. Lleva consigo la responsabilidad de la crianza de hijos, nietos y bisnietos. Es de temperamento fuerte y a la vez sensible, y le gusta contar historias. Cuenta que las plantas medicinales son muchas y sus usos muy específicos. Por ejemplo, en aquellos tiempos (ya poco se usa) cuando los niños estaban amarillentos, pipones y llenos de lombrices, se les daba paico. Para ello, cuando la luna estaba llena, se machacaba con una piedra. Luego, se extraía el zumo en un trapo limpio y se hacía una toma por la noche antes de dormir. La otra parte se dejaba en el sereno y se tomaba al levantarse.

 

Gilla contaba que su comadre, María la del Tronco, una mujer de facciones fuertes, afrodescendiente, se sentaba en un tronco a conversar y tomar aromáticas de hierbabuena, toronjil, albahaca, mejorana y paja de limón. Era todo un ritual. Explicaba cómo se preparaban estas ricas bebidas: para una tomita de hierbabuena se pone a calentar agua y se lavan las hojas; cuando el agua empiece a hervir, le agregamos un poco de azúcar, miel o panela al gusto. Es útil para relajar los músculos, pero también es muy buena para desparasitar.

En el caso de la aromática de toronjil, que se prepara de la misma manera, es muy buena para la congestión nasal y la gripa o para pasar un sofoco (susto o nervios por una situación difícil). María la del Tronco, también decía que la toma de albahaca era muy usada después de desparasitar, para refrescar el estómago o para aliviar el dolor estomacal.

Es muy común ofrecer estas hierbas en los velorios, en horas de la noche. Hoy en día se hace una mezcla de algunas de estas plantas y son muy conocidas como aromáticas o calentillo.

La señora Arinda Gómez, la Pura, una mujer delgada de color negro y voz chillona comentaba acerca de un jarabe de calabaza para limpiar la matriz, aliviar los dolores menstruales y limpiar la sangre. Con respecto a la preparación, cada quien tiene su estilo propio, aunque son pocas las personas que lo saben preparar. Se deben escoger calabazos jechos, a los cuales se les extrae la pulpa y se les pone a calentar en agua hasta que hierva. Luego, se cuela de forma rudimentaria con un trapo para obtener el extracto y se vuelve a cocinar con panela y otras plantas, como la borraja, la quina, la altamisa o el romero, según el uso de la bebida. Puede servir para limpiar el organismo, para la gripa o para darle fertilidad a la mujer cuando tiene problemas para salir embarazada. Para esta última función se comprobó que son muy buenos, los mejores de la región; una amiga que tenía problemas para quedar embarazada, es madre de tres hijos gracias a ese jarabe. Sí, es milagrosa la botellita.

Les invitamos a que lean los relatos y la investigación completa en la serie Juntanzas. Enramar historias. Cuentos, relatos y crónicas Wayuus y afroguajiras.

Así mismo, les invitamos a observar esta producción audiovisual de las comunidades de Roche, Patilla y Tabaco, que hacen parte de la diáspora afrodescendiente asentada de manera ancestral a pocos kilómetros del municipio de Barrancas, entre la ribera media del río Ranchería y las estribaciones de la Serranía del Perijá en el sur de La Guajira.

Desde la década de los noventa, estas comunidades se vieron obligadas a desplazarse por los procesos de acaparamiento y despojo territorial realizados por la empresa Carbones de Cerrejón Limited. Actualmente, las familias de estas comunidades se dispersaron por diversos municipios y otros fueron reasentados involuntariamente, perdiendo sus tierras y, con ello las prácticas, usos y costumbres.

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