
Fotografías
Mahates, Bolívar– Producción capítulos y diálogos comunitarios








Palo Altico, María la Baja, Bolívar – Producción capítulos y diálogos comunitarios






Colosó, Sucre– Producción capítulos y diálogos comunitarios






San Cristóbal, San Jacinto, Bolívar– Producción capítulos


Tierralta, Córdoba– Producción capítulos y diálogos comunitarios


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Diálogos comunitarios
Serie sonora detrás de cámaras

Testimonios por capítulo
Capítulo 1: Trabajo del cuidado y sostenimiento de la vida.
“Yo tengo 35 años con la señora con la que estoy viviendo. Ella aquí es la que les paga a los obreros, yo le doy un millón de pesos y ella los administra. Ella vende su maíz y no le pregunto, si vende sus puercos, el mandato se lo di yo. Le doy los gustos que ella quiere: ella me dice atiéndeme el puerco, atiéndeme el agua, atiéndeme el pato, uno tiene que aceptar todo eso. Por eso, es que con ella no peleamos, trapeo la casa, se la cepillo, con musiquita eso si bajito. La casa es de ella, si me voy ella se queda con esa casa porque ella se la ganó trabajando”.
Hombre – Participante del diálogo comunitario capítulo 1 Trabajo del cuidado y sostenimiento de la vida – Playón – María la baja, Bolívar.
“Al igual que los hombres tenemos derechos de salir, de crecer como persona y profesionalmente, la mujer también merece, porque la labor que ellas desarrollan en su hogar es bastante difícil, bastante ardua. Entonces, parte del amor, parte del fortalecimiento de esa relación es brindarle la oportunidad de que pueda crecer también como persona”.
Hombre – Participante de la grabación del capítulo 1 – Trabajo del cuidado y sostenimiento de la vida Mahates, Bolívar
Capítulo 2: Crianzas y paternidades.
“No ejercer su paternidad es como algo irresponsable, algo irónico, porque la mamá no fue la única que lo hizo, el papá también debe estar pendiente de los hijos. Hoy en día los papás se desaparecen, se pierden y dejan a las mamás con los hijos apenas que sufran, que ellas verán cómo se componen, mientras tanto el papá gozando por fuera. Que el papá no esté es cosa dura, porque yo lo viví”.
Hombre – Participante de la grabación del capítulo 2 – Maria la Baja, Bolívar.
“Decimos: la tarea de la madre es criar ese niño, y la tarea del padre: yo busco pa la comida. Pero no se me quita nada con bañar el niño, hoy en día hemos ido cambiando, soy un padre que limpia sus hijos, les lavaba a mis hijos hasta los pañales de tela».
Hombre – Participante del diálogo comunitario capítulo 2 – Mahates, Bolívar.
Capítulo 3: La tierra sí es asunto de mujeres.
“Si una mujer, se va al trabajo conmigo yo voy a mirar es el qué dirán. O sea, si ella se va a trabajar conmigo yo lo que voy a pensar es, en todo el que me va a ver, mis amistades; “¡oye, pero por qué no la dejas en la casa, la tienes como esclava!”. De pronto porque no es común en nuestra comunidad que de pronto las mujeres estén trabajando junto con los hombres. Entonces eso me tendría aguantadito ahí».
Hombre – Participante de la grabación del capítulo 3 – Colosó, Sucre.
“Ese es un caso extremo; yo no quiero que las mujeres trabajen en el campo. Las mujeres no necesariamente deben hacer ese trabajo, a mí me da tristeza ver a mi hija fumigando. Pero ellas si tienen cualidades para dirigir las actividades del campo. Conozco mujeres que tienen sus parcelas bien cultivadas, no necesariamente tiene que sacarse una tarea con una rula, porque me da tristeza, es que mire a pleno sol es una tortura, uno lo hace porque tiene que responder por una familia, pero si yo pudiera pagarle a otra persona y conservar mi salud, lo haría. Yo pienso que las niñas tienen la piel más delicada, son más sensibles para aguantar el sol”.
Hombre – Participante del diálogo comunitario capítulo 3 – Santanita – Tierralta, Córdoba
Capítulo 4: La gestión del agua no tiene sexo.
“Pues el agua es un líquido de uso común, es indispensable en todas las casas. Entonces no entiendo por qué es una labor solamente de las mujeres, se supone que deberíamos ayudar en la labor. Es bastante complicado, por lo que siempre se necesita bastante fuerza, es bastante pesado para las mujeres”.
Mujer – Participante de la grabación del capítulo 4 – San Jacinto, Bolívar.
“No hay que esperar a que la mujer esté enferma para ayudarle, uno puede ayudarla en cualquier momento”.
Hombre – Participante del dialogo comunitario capítulo 4 – Colosó, Sucre.
Capítulo 5: La participación de las mujeres.
“Creencias en mi comunidad no hay, porque tanto las mujeres como los hombres tienen participación en los espacios democráticos, políticos, en los diferentes espacios tienen voz y derecho. Hablo por la experiencia en las organizaciones en las que yo he estado. Pero me he dado cuenta de que en otras organizaciones no están iguales, sino que el derecho de la mujer está por debajo de los hombres. Una por el machismo de nosotros los hombres, otra porque las mujeres algunas son tímidas, pero en principal es por el machismo».
«Que los hombres no intimiden tanto a las mujeres, porque eso muchas veces los hombres comenzamos a intimidar la mente y eso hace que las mujeres dejen de participar o se alejan, porque les dicen que no sirven para eso, usted es para estar en la casa, hacer oficio, atender a los hijos y no debe ser así”.
Hombre – Participante de la grabación del capítulo 5 – Tierralta, Córdoba.
“No creo que haya creencias que impidan que las mujeres tengan voz en las organizaciones, la organización de la cual hago parte, estamos tratando de darle más participación a las mujeres, porque me parece que son muy valiosas en la parte organizativa.
Que los acuerdos que se hagan en las organizaciones serían que ojalá sean las mujeres las que dirijan las organizaciones, me parece que eso sería como como darle la oportunidad de que ellas demuestren la capacidad que tienen; porque son muchas capacidades”.
Hombre – Participante de la grabación del capítulo 5 – Tierralta, Córdoba.



