Ilustación Cinep/PPP

Navidad en Cinep/PPP: tiempo para celebrar, recordar y agradecer

Diciembre es un mes de adviento y de navidad, dos tiempos litúrgicos en los que preparamos el corazón para el nacimiento de Jesús y celebramos, a partir del 24, su natividad. Para nosotros los cristianos, esta fecha es motivo de regocijo: celebramos al Dios encarnado y recibimos el regalo más grande de su amor, ese niño que unió el cielo y la tierra dignificando la humanidad.

La forma en que Dios decidió nacer es un mensaje en sí mismo: resalta su voluntad de enaltecer a quienes suelen ser denigrados o marginados, como los pobres y los desfavorecidos. Como bien explica José Antonio Pagola en Jesús. Aproximación histórica, el hijo de Dios se encarnó en un marginal entre los marginales: nació en Nazaret, una aldea desconocida de Galilea en una de las regiones más pobres de Palestina. Vivió alejado de los centros de poder, transitando caminos distantes de las ciudades del imperio romano y compartiendo su palabra con excluidos, enfermos y mujeres.

Por eso, la Navidad en Cinep/PPP debe ser una celebración, pero también una oportunidad para recordar que todas nuestras acciones deben tener como horizonte a esa población excluida, similar a aquella con la que vivió Jesús. Esta opción preferencial por las víctimas y los empobrecidos es el corazón de nuestro Propósito.

«Trabajar para construir una sociedad en la que los sectores excluidos se apropien, exijan y ejerzan sus derechos, con plenas garantías y en armonía con la naturaleza» (Plan estratégico 2024-2028).

Balance y perspectiva 

Más allá del tiempo litúrgico, diciembre es un mes bisagra; cerramos un ciclo para dar paso al siguiente. Al mirar el cierre de 2025, se experimenta satisfacción y agradecimiento. Logramos concluir exitosamente un año muy retador, que inició con una disminución drástica de los recursos presupuestados.

En ese escenario difícil, logramos mantener nuestros proyectos y nuestro personal. Esto fue posible gracias a la solidaridad de nuestros socios, a la creatividad de los coordinadores, a la disposición de todo el equipo para asumir nuevas tareas y al juicioso trabajo de ahorro liderado por la Subdirección Administrativa y Financiera. ¡Gracias a todas y todos los que apoyaron estos esfuerzos!

Entraremos al 2026 con seguridad y firmeza, conscientes de la realidad que encaramos. Iniciaremos el año con un presupuesto asegurado, aunque 25% inferior al del año anterior, y con un equipo más pequeño, pero plenamente capaz de enfocarse para cumplir con los procesos que requiere nuestro propósito estratégico.

El 2026 será un año para reflexionar sobre las buenas prácticas que nos permitieron transitar el 2025 y discernir cuáles debemos dejar atrás. También tomaremos decisiones sobre la organización de nuestros equipos, nutriéndonos de las ideas surgidas en los espacios de comunicación y recaudación de fondos. Esta reflexión estructural se hará de cara a la nueva reforma laboral, al plan de mejoramiento ante MinCiencias para renovar nuestra certificación como centro de investigación y a la revisión de estatutos iniciada en septiembre de este año.

Finalmente, el próximo año nos convoca a participar de forma responsable y creativa en la construcción del nuevo proyecto trienal que presentaremos a «Pan para el Mundo», uno de nuestros aliados históricos.

Que esta Navidad el pesebre nos inspire a seguir trabajando por aquellos que, como Jesús, nacen y viven en las márgenes. Les deseo unos días de descanso reparador en compañía de sus seres queridos, para que recibamos el 2026 con la esperanza renovada y la fuerza necesaria para seguir construyendo paz y justicia. ¡Feliz Navidad y un próspero año nuevo para todas y todos los que leen estas palabras!

Por: Martha Lucía Márquez Restrepo, directora del Cinep/PPP


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