Se estrena “Bocachico”, un cortometraje sobre los sueños y luchas de las juventudes rurales

Se estrena “Bocachico”, un cortometraje sobre los sueños y luchas de las juventudes rurales  

Por Nyria Ramírez Ortega, coordinadora comunicación – Coalición Mujeres del Caribe por la Tierra y el Territorio 

Las contradicciones que afronta un joven rural, el recorrido de un pez para salvar su vida, la sabiduría ancestral y los impactos de una represa, se entrelazan en la historia de “Bocachico”, el cortometraje realizado por las juventudes campesinas e indígenas que forman parte del Grupo por la Defensa de la Tierra y el Territorio de Córdoba (GTTC).  

Imagen de "Bocachico"

Durante seis meses de intenso trabajo creativo, 25 jóvenes de diferentes comunidades campesinas y de pueblos indígenas Zenú y Embera Katío, tuvieron la oportunidad de formarse en comunicación y cine comunitario junto a la profesora Ana Camila Jaramillo y su metodología de creación colaborativa desde el cine, en el marco del proyecto Memorias vivas del Territorio Cordobés, apoyado por el Programa Estímulos del Ministerio de Cultura.    

El cortometraje narra la historia de Toño, un joven indígena que vive cerca del río Sinú en el caribe colombiano, una región reconocida por su riqueza cultural y ambiental. Toño se debate entre permanecer en su territorio para ayudar a su familia y comunidad,  y  el deseo de viajar, conocer otros lugares y aprender de nuevas experiencias.  La sabiduría ancestral de su abuela ayuda a Toño a encontrar un camino para resolver sus contradicciones.  

“La historia de bocachico es la historia de muchos y muchas jóvenes que habitan la ruralidad colombiana, llenos de sueños y talentos, pero que enfrentan contextos difíciles en sus territorios” explica Catalina Serrano, coordinadora del proceso de formación y producción.

Este proyecto surge de una investigación participativa sobre juventudes rurales, realizada por el GTTC en colaboración con el Centro de Investigación y Educación Popular/Programa por la Paz (Cinep/PPP): “Nos preguntamos cómo contar de una manera distinta y creativa las realidades territoriales que afrontan los jóvenes” relata Lina Arias, gestora de dicha investigación en 2018, y co-productora del corto.  Así, nace “Bochachico”, a partir de una entremezcla de relatos, poesías e historias propias de las juventudes.  

Para Yamile Esquivel, docente rural y participante de esta iniciativa,Memorias Vivas surge de la búsqueda del GTTC por fortalecer el trabajo con las juventudes, reconociendo la importancia de la comunicación en los procesos políticos de defensa de la tierra y el territorio: “(…) no solo fue hacer cine comunitario, sino que les ayudó a fortalecer los procesos políticos en los que ellos participan.”  

Cada una de las personas que aparecen en el documental son actores y actrices naturales, como Leidy García Padilla, quien formó parte del equipo de realización y considera que la situación de las juventudes rurales de Córdoba y Sucre inspiró a “Bocachico”. Ella afirma: “muchas veces, así como a Toño, una hidroeléctrica le quiere truncar su idea de salir adelante, a nosotros, como jóvenes de la zona rural, nos truncan nuestro sueño.  No solo por las hidroeléctricas, sino también por el conflicto armado que vivimos a diario”.  

El cortometraje, que dura 13 minutos se desarrolla en una región afectada por la construcción de la central hidroeléctrica de Urrá. Esta represó el río Sinú y se ubica en el área rural de Tierralta en Córdoba. Es importante destacar que esta hidroeléctrica ha sido objeto de numerosas denuncias por distintas vulneraciones a los derechos humanos.   

Aunque aún no está disponible para el público en general, las comunidades de Tierralta ya pudieron disfrutar de la premier del cortometraje:

Convertimos nuestra sala en una sala de cine. Fue maravilloso escuchar los comentarios de los invitados, darnos cuenta de que comprendieron lo que los jóvenes quisieron contar. Además, los jóvenes que no hicieron parte vieron que hay oportunidades de ingresar en espacios donde se puede participar libremente y manifestaron que se sintieron identificados con el mensaje que vieron en el cortometraje” narra con emoción Yamile.

Para Arley Mayoré Bailarín, joven del resguardo Dochama y participante del proyecto, el cortometraje tiene un mensaje claro: “queremos decirle a los jóvenes que no abandonen su territorio y que luchemos por él, en colectivo”. 

Desde el GTTC se espera que esta historia llegue a más personas y sea parte de conversatorios y espacios públicos donde se debatan abiertamente los derechos de las juventudes y las realidades de las comunidades rurales.  “Con bocachico hacemos un llamado a que la juventud rural en Colombia necesita ser escuchada y se reconozcan sus derechos” expresan los participantes de este proceso. 

Este artículo pertenece al Blog de la Línea de movimientos sociales, tierra y territorio del Cinep/PPP.

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